Año 3. N° 5. Octubre 2016 - Febrero 2017.                        

Director

Dr. Miguel Seguí Llinás. Universidad de las Islas Baleares -España-.
     E-mail: msegui@uib.es

Editor

Dr. Miguel Ángel Coll Ramis. Universidad de las Islas Baleares -España-.
    E-mail: uibgeotur@gmail.com

Comité científico

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Dra. Joana Maria Petrus Bey. Universidad de las Islas Baleares -España-.
Dra. María Armida Patricia Porras Loaiza. Universidad de las Américas Puebla -México-.
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Dra. Guadalupe Revilla Pacheco. Universidad de las Américas Puebla -México-.
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Dr. Alfonso Rafael Rocha Herrera. Universidad de las Américas Puebla -México-.
Dr. Miguel Seguí Llinás. Universidad de las Islas Baleares -España-.
Dra. María Vandam. Universidad Kennedy -Argentina-.

Evaluadores externos

Mag. Samuel Bisonó. Universidad Iberoamericana -República Dominicana-.

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REVISTA TURPADE. Año 3. Nº. 5, de octubre 2016 a febrero 2017, es una publicación semestral editada por la Confederación Panamericana de Escuelas de Hotelería y Turismo, A. C., calle Barcelona, 28, Col. Juárez, Delegación Cuauhtémoc, C.P. 06600, Tel. (55) 5487-1450, www.conpeht.com, denisebent@gmail.com. Editor responsable: Mag. Miguel Ángel Coll Ramis, Universidad de las Islas Baleares, España, uibgeotur@gmail.com. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2016-042513484300-203, ISSN: 2448-6809, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la actualización de este número Mag. Miguel Ángel Coll Ramis, Universidad de las Islas Baleares, carretera de Valldemossa, km 7,5, C.P. 07122 Palma, Illes Balears (España). Fecha de última modificación, 15 de mayo de 2016. Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicación. Queda prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos e imágenes de la publicación sin previa autorización del Editor.

 


 

Procedimiento para medir la imagen de destinos turísticos de sol y playa. Aplicación al destino Holguín, Cuba.

Ernesto Batista Sánchez
Universidad de Holguín (Cuba)
ernesto.batista@gmx.com
Ivis Taide González Camejo
Universidad de Holguín (Cuba)
ivis.taide@facii.uho.edu.cu
Jorge Ramón González Ferrer
jrgfpuntalegre@yahoo.es


Resumen


La actualización del modelo económico cubano, la apertura a la inversión extranjera y las modificaciones en la política exterior han generado cambios en la percepción de los turistas que visitan Cuba. En este contexto, cobra mayor vigencia la necesidad de conocer la imagen que tienen los clientes sobre los destinos turísticos que visitan. El presente estudio se centra en aplicar un procedimiento para medir la imagen de destinos turísticos, el cual se aplicó en Holguín, tercer polo turístico cubano. Se analizan los tres tipos de imagen turística definidos: la imagen pre consumo, la imagen in situ y la imagen post consumo. Para su implementación se emplearon métodos teóricos, empíricos y estadísticos. Mediante el análisis de correspondencia múltiple se define la imagen pre consumo basada en la conquista de la felicidad a través del consumo de atributos funcionales y se articula con el deseo de evasión. La imagen in situ se determinó a través de la aplicación de un cuestionario, resultando el clima y las playas los elementos más importantes para los clientes. La imagen post consumo, estudiada a través de las valoraciones de TripAdvisor muestran un destino de sol y playa que se distingue por el buen servicio e ideal para parejas. Los resultados demuestran que la imagen que se comercializa del destino turístico Holguín difiere de la percibida por los clientes una vez en el destino y luego de su retorno a los países emisores.


Palabras clave: Turismo de aventura, sostenibilidad, producto turístico.

 

Abstract


The updating of the Cuban economic model, the recent opening to foreign investments and the changes that has occurred in the exterior politics has generated changes in the tourist perception about Cuba. In this context, it´s more important than ever, to know the image existing in the tourist that visits Cuba. This study focused in apply a procedure to measure the tourist destination image, which was apply in Holguin, the third tourist destination of Cuba. Were analyzed the three kinds of tourist destination image: pre consumption, in situ and post consumption. Theorist, empirical and statistical methods were applied. Through the multiple correspondence analysis was defined the pre consumption image based in the conquest of the happiness through functional attributes and an evasion desire. In situ image was determinate through a survey that show climate and beach as the most important elements for tourist in Holguin. Post consumption image, studied with TripAdvisor data, showed a destination ideal for adults and couples, with sun, beach and good service to enjoy. The results show that the image commercialized of Holguin tourist destination is different than the one perceive by tourist in the destination or when they returned to their countries.


Keywords: tourism, destination image, Holguín, Cuba.

 

1. Introducción


A mediados de los 80 del siglo XX, el fordismo comienza a mostrar síntomas de crisis y da paso a la transición hacia una nueva etapa nombrada posfordismo. Este acontecimiento motivó repensar la manera de actuar para atender a un consumidor más exigente y sensible, por un servicio más personalizado (Batista Sánchez y González Ferrer, 2015). El turismo postfordista se distingue por una oferta singularizada y específica, a partir de una producción individualizada, donde los clientes participan de forma activa en actividades diferenciadoras y múltiples centradas en las sensaciones. En esta etapa emerge la experiencia como un cuarto valor económico que se añade a los servicios, al igual que en sus días estos se sumaron a los productos, y estos a su vez a los bienes.

La experiencia turística debe funcionar y poder entregarse, para ello es imprescindible conocer lo imaginado por el turista. Martín de la Rosa (2003: 135) afirma que “la imagen turística de los destinos constituye un componente clave del proceso turístico. La imagen trasmitida a través de los folletos, campañas publicitarias, etc. representa el primer nexo de unión entre los turistas (y turistas potenciales) y los destinos. Los turistas constituyen sus expectativas en base a la información que transmiten estas imágenes”. Juega; además, un rol decisivo en el proceso de decisión de compra. Los productos turísticos deben, por tanto, hacer realidad sueños, y ser imaginados y significados por los turistas en el espacio emisor.

Los gestores turísticos de los destinos emplean diversos métodos para promocionar sus productos y servicios en el intento de incidir en la decisión de compra de los clientes potenciales. Es por ello que cobra vital importancia cómo se maneja el imaginario inducido en los clientes y cuáles son las características que distinguen un destino turístico de otro.

Una parte importante para el avance del turismo en Cuba son los lineamientos para la política económica y social del país, en las políticas para el turismo sobresalen el lineamiento 258 y el 261, el cual aborda el perfeccionamiento de la comunicación promocional a nivel institucional y empresarial, precisando la administración de los recursos y su asignación por mercados y técnicas, con la utilización de tecnología de avanzada. En estos lineamientos se hace evidente la importancia de los trabajos a realizar sobre la obtención de información relevante que apoye la toma de decisiones para la comercialización del destino por lo que se planteó como objetivo medir la imagen del destino turístico de sol y playa Holguín.

 

2. Desarrollo


Desde la década del 70 del siglo XX, numerosos estudios han intentado conceptualizar y delimitar el concepto de imagen turística (Assael, 1984; Moutinho, 1987: 6; Chon, 1990. 3; Fakeye y Crompton, 1991: 11; Echtner y Ritchie, 1991; 3; Dadgostar e Isotalo, 1992: 35; Baloglu y McCleary, 1999: 809; Tapachai y Waryszak, 2000: 38; Bigné y Sánchez, 2001: 607; Gil, Gallarza y Calderon, 2002: 57; Kim y Richardson, 2003: 217; Máynez-Guaderrama et al., 2012:1215; Batista Sánchez y González Ferrer, 2015). Aunque han sido diversas las investigaciones, muchos comparten la idea de que este es un término subjetivo (Fakeye y Crompton, 1991: 11; Walmsley y Young, 1998: 66; Beerli y Martín, 2004: 625; Máynez-Guaderrama et al., 2012:1215). Schuster et al (2008: 251), plantean que la imagen de destino ha sido conceptualizada como la consistencia de distintas imágenes cognitivas que se enfocan en los atractivos físicos tangibles e intangibles del sitio.

Las investigaciones turísticas y la práctica han identificado cuatro razones fundamentales por las cuales entender la imagen de destino (Schuster et al, 2008: 252). En primer lugar, la imagen de destino puede ser empleada para proveer a través de términos lingüísticos específicos a los visitantes potenciales de las oportunidades y atributos del destino; para reposicionar al destino en el mercado y sirve para corregir posibles imágenes o aspectos negativos acerca del destino y por último, para identificar y segmentar mercados potenciales (Echtner and Ritchie, 1991: 14; Baloglu and McCleary, 1999: 815; Beerli and Martin, 2004: 626; Batista-Sánchez y González-Ferrer, 2016; Pike and Ryan, 2004: 336; Schuster et al, 2008: 252).

La imagen de destino está compuesta por tres tipos de imágenes turísticas: la imagen orgánica, la inducida y la compleja (Ashworth, 1990: 124; Cooper et al., 1993; Echtner y Ritchie, 1991: 4; Fakeye y Crompton, 1991: 12; Gunn, 1988; Kim y Richardson, 2003: 217; Matiza y Oni, 2014: 398; Pérez-Nebra y Torres, 2010: 84). La imagen orgánica es aquella que se desarrolla desde fuentes de información que no persiguen promocionar un destino (Pike y Ryan, 2004: 336).

La imagen inducida es aquella que se crea por los comercializadores a través de la promoción (Pike y Ryan 2004: 337). Y la imagen compleja es el resultado de la visita al destino turístico (Echtner y Ritchie, 1991: 4; Fakeye y Crompton, 1991: 14; Gunn, 1988; Matiza y Oni, 2014: 398; Batista-Sánchez et al., 2016).

Galí y Donaire (2005) distinguen entre las imágenes turísticas, las percibidas a priori, in situ y a posteriori. Las imágenes percibidas a priori son la construcción mental del individuo antes de visitar el destino; las imágenes percibidas in situ son el resultado de una evaluación de la realidad durante la visita; y finalmente, las imágenes percibidas a posteriori implican la reinterpretación de la experiencia vivida en el destino una vez el turista ha regresado a su lugar de residencia. Puede afirmarse que las imágenes inducidas, si han sido bien transmitidas y correctamente percibidas por parte del turista, jugaran también un papel importante en la percepción in situ y a posteriori; precisamente las fotografías tienen la función de capturar el momento vivido por el turista (Galí y Donaire, 2005: 778), frecuentemente al lado de los grandes íconos del destino visitado que han sido extensamente resaltados en la promoción realizada, de modo que estas fotografías significan una reafirmación de la experiencia vivida para ser mostrada ante los demás (Suvantola, 2002) y el resultado material de la imagen a posteriori del destino.


2.1 Procedimiento para medir la imagen de destinos turísticos.

El procedimiento diseñado está compuesto por 3 fases y 8 pasos, diseñado de manera sencilla para la medición de indicadores. La figura 1 muestra cómo se desarrolla cada etapa con sus respectivos pasos.

Figura 1. Procedimiento para medir la imagen de destinos turísticos de sol y playa.

Fuente: Elaboración propia.


2.2 Resultados.


Fase I. Preparación Inicial

Paso 1. Se define el grupo de trabajo compuesto por 8 integrantes, de los cuales 2 ocupan cargos de dirección en el destino turísticos y 6 son académicos especializados en la comercialización de destinos turísticos.

Paso 2. Se capacita al grupo de trabajo en técnicas estadísticas para la toma de decisiones que serán empleados en el proceso de medición de la imagen y en la actualización de los conceptos de marketing, experiencia turística y tendencias del turismo.

Fase II. Caracterización y diagnóstico

Paso 3. Caracterización del destino.

Holguín es la tercera provincia de Cuba en extensión territorial y cantidad de habitantes. El destino cuenta con 50 recursos históricos-culturales de interés, distribuidos en su mayoría en los municipios Banes, Rafael Freyre, Holguín y Gibara, los cuales pueden ser agrupados en parques, plazas, museos, centros culturales, restaurantes y cafeterías, además de recursos intangibles como fiestas y eventos tradicionales. La distribución de recursos es de 60, 20 y 12 % entre Holguín, Gibara y Banes respectivamente. El destino posee un potencial de 170 recursos naturales, concentrado en sus 16 kilómetros de playa, bahías y zonas de buceo, además de ríos, cayos y fangos medicinales. El 87,11% de estos recursos puede ser empleado por el turismo y el 77,91% cuenta con calidad suficiente para explotarse por el turismo internacional. De estos recursos, el 66% se encuentran en buen estado de conservación (Palau-Fuentes et al. 2014). Son más de 40 los turoperadores que intervienen en la operación del destino y las opcionales son comercializadas por las cuatro agencias nacionales presentes en el destino turístico. Los principales mercados emisores de turistas al destino son Canadá, Alemania e Inglaterra y el mercado que mayor crecimiento presenta en la actualidad es el cubano-americano.

Paso 4. Diagnóstico del Ciclo de Vida del destino turístico.

El estudio realizado por Palau Fuentes et al. (2014) muestra el posicionamiento del destino Holguín en relación a otros destinos de sol y playa de Cuba. Los resultados resumidos en la figura 1 muestra que el destino Holguín es un destino consolidado cuyos principales competidores son el destino Jardines del Rey y Cayo Largo, además de Varadero, primer destino turístico de sol y playa del país.

Figura 2. Ciclo de vida de los destinos de sol y playa.

Fuente: MINTUR-FORMATUR. 2014. Diagnóstico comercial destino Holguín 2014.


Fase III. Medición de la imagen.

Paso 5. Imagen pre-consumo.

Para analizar la imagen inducida por las promociones en el destino Holguín, se seleccionaron 427 fotografías presentes en los materiales promocionales del mismo. Para el análisis de la connotación de la fotografía, se emplea como categorías de estudio los idearios turísticos propuestos por Hiernaux-Nicolás (2002): la conquista de la felicidad que puede obtenerse a través del consumo, actividades que potencien la vida sana, los momentos memorables, la interacción con la cultura local y el confort. El segundo ideario es el deseo de evasión a través de imágenes que fomenten el consumo en escenarios solitarios, alejados de la contaminación y el abarrotamiento de las sociedades desarrolladas, el confort o escenarios paradisíacos. El tercer tipo de escenario es el descubrimiento de lo otro, donde el turista mira o interactúa con aquellos elementos ajenos a su cotidianidad. Para concluir, está el rencuentro con la naturaleza, a través de imágenes que evoquen la participación activa o pasiva.

El 77% de los materiales analizados están escritos en inglés y español, en el caso de los hoteles; y en inglés, francés, español e italiano en el caso de las excursiones en su totalidad. El 81 % de las fotografías fueron tomadas en dirección frontal, con un ángulo de 0º respecto al primer plano de la imagen; asimismo, el tamaño relativo del primer plano respecto al fondo es proporcional en el 70 % de las fotografías. La tipología de los escenarios que se promueven es romántica en 63% de las fotografías analizadas, presentando escenarios sin personas en un 48% mientras que el 79% de las fotos son tomadas durante el día. De las fotografías en las que pueden apreciarse personas en grupo o parejas, el 94% reflejan emociones apacibles o moderadas ya que las actividades que se presentan en estos materiales son pasivas. El ideario conquista de la felicidad es el más representado en las promociones del destino Holguín y dentro de este, las actividades asociadas al consumo, presente en 71% de las fotografías. Dentro de los escenarios en que se desarrollan estas fotografías, las playas son las mayor representadas, con un 22%, cantidad insuficiente si se tiene en cuenta que el sol y la playa son los atractivos estrella de este destino turístico.

Los resultados antes expuestos apuntan que el ideario de conquista de la felicidad es predominante en todas las fotografías promocionales del destino Holguín. El turismo, como puede observarse, está totalmente permeado por este ideario (Hiernaux-Nicolas et al., 2002). En todas a ese ideario se le asocian los atributos funcionales e imágenes sin magnificencia, ni disminución más bien en una densidad baja. Así, la conquista de la felicidad se convierte en el ideario central inducido por la promoción turística del destino Holguín, mientras que los demás idearios se articulan periféricamente en función del tipo de producto turístico que se promociona.

La búsqueda de la felicidad tiene como su valor central en el hedonismo, a través del contacto con la naturaleza y el regreso a la vida “sana” del campo; por el consumo de imágenes culturales aceleradas (conocer ciudades, descubrir las culturas locales, valorar y saber apreciar ciertos comportamientos y tradiciones exóticas como la cocina, los bailes, la hechura artesanal, etc.) además de la satisfacción obtenida por el goce del lujo y la actualidad que se deriva de la posesión y del manejo de los aditamentos tecnológicos; todas estas modalidades específicas representan formas peculiares de puesta en práctica, de realización del ideario de la conquista de la felicidad. En este caso, la felicidad es algo que el turista quiere ver presente en todo acto turístico (Hiernaux-Nicolas et al., 2002).

La búsqueda de la felicidad es la persecución de una suerte de ideal utópico que, en el caso del turismo de sol y playa, es alcanzar el paraíso perdido. Así es de esperar que la publicidad turística tenga su eje central desde el concepto en el Edén o del paraíso, frecuentemente reducido a ciertos atributos climáticos: el tropicalismo del modelo turístico de playa es resultado de esta visión idílica, paradisíaca del turismo (Hiernaux-Nicolas et al., 2002); esde una concepción individual.

Así, lo que se observa en la práctica, es una combinación en tonalidades mayor y menor, una articulación compleja de diversas relaciones acto-producto, clasificables tanto como un patrón binomial centro-periferia (actividades centrales, dominantes, versus actividades secundarias, periféricas) como, en otro contexto, como una línea de tiempo (declinantes, en pleno vigor, emergentes).

El deseo de evasión es también un ideario central en la promoción turística en multimedia del destino Holguín, mientras que en la de hoteles y guías turísticas pasa a ser un elemento secundario. Este deseo usa el simbolismo romántico al mostrar confort como íconos que se diferencie de lo común, donde se experimente el yo individual y la auténtica libertad. Evadirse de la cotidianidad se impone como otro ideario clave en la constitución de los imaginarios del turismo moderno como respuesta a una cotidianeidad harta de actos repetitivos que inducen la alienación, compensada por condiciones de vida suficientemente elevadas en confort para otorgar una suerte de tranquilidad letárgica que compense la falta de atractivos, que es donde interviene el turismo, como ruptura frente al malvivir en una cotidianeidad opresiva (Hiernaux-Nicolas et al., 2002).

El elevado confort se auxilia de la mirada romántica que al decir de Hiernaux-Nicolas (2002) apunta que esta destaca lo sublime, lo majestuoso y colosal que rebasa nuestra capacidad de aprehensión y causa sensaciones de temor y admiración; así como la fascinación por lo exótico, ‘lo pintoresco’, referido a la combinación de elementos raros o curiosos, dentro de un todo que sugiera al espectador amenidad y placer.

En el material analizado esta mirada romántica se manifiesta en las imágenes de escenarios de servicios donde la apreciación estética se basa sobre todo en la categoría de ‘lo pintoresco’, “visuales hermosas”, “lo exótico”, el “confort”. Por otra parte, la desmesura, la vastedad, la inmensidad, están presentes en las imágenes con vistas aéreas de la ciudad, así como en aquellas con vistas panorámicas. En este tipo de mirada se prescinde de la figura humana, pues se pretende resaltar lo especial del espacio la cual busca el diálogo a solas, sin intermediarios, entre el espacio visitado y el individuo (Santillán, 2010: 74). Los espacios monumentales aparecen despojados de cualquier signo de vida cotidiana, son imágenes descontextualizadas, intemporales, que siguen los parámetros de la imagen romántica (Galí, 2005: 275).

El reencuentro con la naturaleza es un ideario secundario en el caso de la promoción de excursiones y con menos importancia en las imágenes de las multimedias, con gran actualidad dada la degradación de la vida. En el caso del turismo de sol y playa se le añade la visión higienista del baño de mar como terapia contra diversas patologías y padecimientos, además destaca el elemento revitalizador del cuerpo y la mente, así como que el sol “da vitaminas” (Hiernaux-Nicolas et al., 2002).

El descubrimiento del otro es un ideario secundario en la promoción de excursiones; se conceptualiza como un atractivo decisivo para emprender el viaje turístico, sirviendo en la actualidad para diferenciar el destino a través del exotismo o como reencuentro con lo cercano que se ha vuelto “otro” por la falta de conocimiento o de tiempo para descubrirlo (Hiernaux-Nicolas et al., 2002). El descubrimiento del otro induce a que el turista se convierta en explorador, lo que justifica sus atuendos y vestimentas, pero a través de una oferta selectiva realizada por los agentes turísticos que determinan lo que puede o no puede ver el turista. Es una fuente del relato y a la vez una ruptura con la rutinización que de cierta forma impone el “todo incluido”.


Al valorar los textos de las promociones turísticas de las promociones del destino Holguín, se observó que; de las categorías para medir la imagen de destinos turísticos propuestas por Jenkins (1999: 10) el 57,14% de los textos hacen alusión a las atracciones naturales del destino Holguín mientras que solo el 20,54% de los textos contienen las playas y el 11, 61% al clima. Las oportunidades de aprendizaje cultural están en el 32,14% de los textos promocionales mientras que la oportunidad de la aventura o el entretenimiento abarca un 32,14%. En estos resultados resulta contradictorio que no se promueva la hospitalidad de los pobladores locales, solamente presente en un 4,46% de los textos ni la seguridad existente en el destino 0,89% cuando son elementos reconocidos por los clientes en los sitios de foro y redes sociales.

En los textos de las promociones turísticas de excursiones se denota una contraposición entre lo propiamente cultural y lo referido a lo natural. Lo cultural parte de la experiencia de aprendizaje cultural, que se deriva en los contextos de ciudad como sitio turístico o pequeños pueblos donde comprar y consumir su gastronomía. Lo natural se presenta en contextos menos diversos y se concentra en áreas protegidas o naturales donde se hace aventura o se observa como una forma de diversión.

Paso 6. Imagen in situ.

Para medir la imagen in situ de los clientes que visitan el destino Holguín, se diseña un cuestionario empleando las categorías propuestas por Jenkins (1999: 10) y se aplica a 525 clientes hospedados en los hoteles de sol y playa del destino. El instrumento está diseñado de manera estructurada y cuenta con 38 preguntas en las que se listan las categorías propuestas por Jenkins (1999: 10) mediante una escala de Lickert del 1 al 7. Luego de aplicada se decide eliminar del cuestionario las categorías museos, confortabilidad, accesibilidad, economía y parques pues los resultados estadísticos se ven afectados por estas variables. Luego de descartadas, se recalculan la fiabilidad y la validez empleando el SPSS Statistics v21 de las 43 categorías restantes obteniéndose valores para el Alfa de Cronbach de 0,919 y del KMO de 0,510.

El análisis multidimensional muestra que en la primera dimensión se encuentran agrupadas las variables que miden la hospitalidad (Hosp), seguridad (Seg), cultura (Cul), alimentación (ali), playas (pl), clima (cli) y calidad (cal); atributos más valorados por los clientes en el cuestionario. De esta dimensión emerge, como imaginario, el cubano hospitalario en un paraíso idílico de playas de aguas cálidas y clima tropical, una suerte de paraíso perdido y edén buscado por los turistas que intentan alejarse de la masificación y la contaminación de las grandes ciudades; siendo el sol el medio ideal para obtener salud y atractivos sexuales (Hiernaux-Nicolas, 2002; Urry, 2002: 187). De igual manera, la cultura de los pobladores locales es altamente valorada en los cuestionarios vinculados a los atractivos turísticos que resultan interesantes (Int) y auténticos (Aut) para los clientes. Llamativo, resulta que las actividades náuticas y los deportes no sean percibidas por los clientes en un destino de sol y playa, evidencia de los problemas existentes en los hoteles del destino con los implementos deportivos y náuticos. Similar situación ocurre con la oportunidad de ejercer la aventura en el destino al no existir excursiones para los turistas amantes de los deportes extremos o de aventura. De este análisis, emerge una imagen de Holguín como destino turístico de sol y playa que se caracteriza por la seguridad existente para los turistas que lo visitan, para un tipo de turista pasivo que desee relajarse y evadirse de la cotidianeidad; la misma se complementa con la de un destino de precios (Pr) asequibles a los interesados en visitarlo que cuenta con paisajes (Pai) hermosos para apreciar y políticamente (Pol) estable que puede ser recomendado (Rec) a amigos y familiares.

Gráfico 1. Mapa perceptual de las categorías evaluadas en la imagen in situ.

 

Fuente: Elaboración propia a partir de las salidas del Statistica v10.


Paso 7. Imagen post consumo.


Para determinar la imagen post consumo existente en los turistas que visitan el destino se emplearon las opiniones de los clientes presentes en TripAdvisor; la información empleada para
el análisis fue la presente en el sitio hasta el 1ro de enero del 2016. El primer indicador que se analizó fue las opiniones de los viajeros, esta información el sitio web la contabiliza ofreciendo al usuario la cantidad total de opiniones existentes sobre el mismo, desglosándola en cinco categorías ordinales (Excelente, Muy Bueno, Normal, Malo y Pésimo). Las opiniones de los hoteles escogidos para el análisis suman 27935, de las cuales el 44,74% los catalogan de excelentes mientras solo el 2,62% dan evaluación de pésimo a los lugares visitados.

Las opiniones en TripAdvisor también se muestran para los distintos tipos de segmentos de mercado que visitan un destino turístico. Estos son categorizados en “Viajes en Familia, Pareja, Solitario o Negocios”. Los viajes en “pareja” son puntuados por 12594 clientes mientras que los viajes de “negocios” solo son puntuados por 101 turistas y en “solitario” por 963. Aunque el destino turístico Holguín se promociona como un destino de Sol y Playa para Familias (6783 valoraciones), la mayor cantidad de opiniones son para los viajes en pareja, cuando solo un hotel del destino opera bajo la modalidad Adults Only. Los resultados en la categoría negocios consolidan la necesidad de potenciar esta modalidad en el destino Holguín, la cual no se aprovecha oportunamente en la actualidad.

El sitio también dispone de un sistema de puntuaciones en una escala de Likert de 5 puntos para que los clientes que visiten un destino puedan valorar según su experiencia. Las variables que se miden son la “Ubicación”; “Calidad del sueño”; “Habitaciones”; “Servicio”; “Calidad-Precio” y “Limpieza”. Los datos que ofrece en cada página son resultados de las ponderaciones promedio de las valoraciones ofrecidas por cada cliente; en este caso la calidad de las habitaciones es el indicador que mayores problemas presenta (3,8 puntos de 5 posibles), en un destino que cuenta con gran parte de su planta hotelera envejecida. Los indicadores relación calidad-precio y limpieza son los que muestran una mayor grado de evaluación por parte de los clientes, mientras que la ubicación de los hoteles y la calidad del sueño son clasificadas como aceptables para el destino.


Paso 8. Análisis global de indicadores.


El análisis de redes muestra la casi absoluta inexistencia de relación entre la imagen que se induce en las promociones existentes del destino Holguín, en la cual priman materiales compuestos por fotografías y textos donde predomina la conquista de la felicidad a través de los atributos funcionales en escenarios románticos y las playas, elementos que coinciden en la imagen de destino in situ de los clientes. Estos valoran la oportunidad de conocer y aprender en los pueblos que visitan, siendo el destino preferentemente para parejas según su percepción, contradictorio a lo que se promociona como destino de sol y playa para familias. No obstante, se promocionan escenarios paradisiacos que son apreciados por los clientes en el destino; estos no son considerados importantes luego de la visita, debido a que no permanecen en la mente de los clientes como elementos perecederos. De esta forma los estudios de imagen cobran vigencia para los gestores turísticos, debido a que la importancia que revisten para una correcta y efectiva comercialización.

Figura 3. Análisis de redes de indicadores globales.

Fuente: Elaboración propia a partir de salidas del Ucinet v6.0

 

3. Conclusiones.


El interés creciente que genera Cuba en los turistas y el crecimiento que está experimentando la industria turística cubana ponen de manifiesto la necesidad de efectuar estudios que permitan medir la imagen de los destinos turísticos del país. Los resultados obtenidos demuestran que no existe una concepción de proceso en la formación de la imagen. La imagen pre consumo está marcada por el ideario conquista de la felicidad a través del consumo de productos y servicios a consumir en el destino, aunque no se potencia la promoción de elementos autóctonos del destino Holguín. La imagen in situ muestra que los atributos más valorados por los clientes en el destino son las playas, el clima, la seguridad y la hospitalidad de los pobladores locales. El destino, es percibido en la imagen post consumo como ideal para Parejas, aun cuando sus entidades operan en la modalidad todo incluido para familias. Los gestores turísticos afrontan el reto de crear nuevos productos y servicios que fortalezcan la actividad turística y que motiven a las familias a visitar el destino y a disfrutar de las actividades a realizar en el mismo.


4. Referencias bibliográficas.


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El turismo en sectores informales a partir de la experiencia en el mejoramiento integral de barrios en Medellín (Colombia).

Ledys López Zapata
Institución Universitaria Colegio Mayor de Antioquia (Colombia).
ledys.lopez@colmayor.edu.co
Johan Sebastián Gómez Gómez
Institución Universitaria Colegio Mayor de Antioquia (Colombia).
Wilmar Mauricio Sepúlveda
Institución Universitaria Colegio Mayor de Antioquia (Colombia).


Resumen

Los procesos de transformación urbana han contribuido alrededor del mundo con la revitalización de diferentes centros urbanos en los últimos años. Estos cambios han generado zonas con vocación para el turismo en territorios vulnerables o asentamientos precarios. Este artículo presenta resultados del análisis de diferentes zonas turísticas en territorios informales, es una investigación descriptiva de enfoque cualitativo y cuantitativo que se enmarca en un proyecto de investigación mayor denominado “los procesos de transformación urbana y su efecto en la actividad turística en Medellín-Colombia”. Como principales hallazgos se encuentra que las zonas de poblamiento informal han venido siendo transformadas urbanísticamente mediante proyectos de infraestructura o movilidad y son frecuentadas principalmente por turistas que por la curiosidad de adentrarse en estos espacios, deciden visitarlos haciendo uso de las adecuaciones, principalmente motivados por las estrategias de promoción realizadas por la administración local.


Palabras clave: transformaciones urbanas, turismo, territorios informales, zonas turísticas.

Abstract


Urban intervention policies have contributed to the revitalization of different cities around the world, creating areas with a vocation for tourism in vulnerable areas. This work presents the results of the analysis of tourist zones in informal territories. It has a descriptive qualitative and quantitative research approach, and it is a part of a larger research project called the 'Processes of urban transformation and its effect on tourism in Medellin, Colombia'. As main findings we have that informal settlement areas have been being urbanistically transformed through infrastructure and mobility projects, and are mainly frequented by tourists that, with the curiosity to know these spaces, decide to visit them using the adjustments and motivated by the promotion strategies made by the local administration.

Keywords: urban transformations, tourist, informal territories, slum tourism, tourism zones.


1. Introducción.


El proceso de urbanización experimentado en las ciudades latinoamericanas desde la década del ochenta se caracterizó por ser un proceso de transición demográfica acelerado, con una primacía urbana, es decir, alto grado de concentración demográfica y económica en torno a una gran ciudad y por consiguiente un cambio en la estructura económica de la mayoría de los centros urbanos. (Giraldo, García, Ferrari, & Bateman, 2009).

La urbanización informal en algunos barrios de Medellín es un fenómeno complejo e histórico que ha pasado por diferentes etapas en los últimos años. Este artículo presenta algunos resultados de un proyecto de investigación que pretende analizar el efecto de las estrategias de mejoramiento integral de barrios en la consolidación de zonas de interés para el turista.
Las zonas objeto de esta investigación comparten algunas características físico- espaciales y sociales como son: la localización; ubicadas en zonas de ladera con altas pendientes. Las condiciones de pobreza, expresado en bajos indicadores de calidad de vida ICV. Poblamiento informal con ilegalidad en la tenencia y técnicas de autoconstrucción. Control territorial en manos de Bandas Criminales Urbanas (BACRIM) y procesos históricos de violencia asociados al micro tráfico. Con este panorama el Estado interviene en los territorios con mayores problemáticas sociales mediantes diferentes instrumentos de planificación como planes parciales y algunos proyectos urbanos integrales –PUI- que buscaban el mejoramiento integral de barrios en situación de pobreza. Estas intervenciones tuvieron como eje una obra de infraestructura para mejorar las condiciones de movilidad y accesibilidad al interior de los barrios y la conectividad con la ciudad planeada y formal.

Las diferentes actuaciones urbanas no solamente estuvieron asociadas a obras de infraestructura sino también, a mejorar las condiciones sociales y económicas de los habitantes mediante diferentes programas como el fortalecimiento empresarial, el acercamiento de la oferta institucional a los territorios, programas de formación e instrucción para la población, control territorial por parte de la fuerza pública, entre otros.

A partir de las actuaciones urbanas realizadas, estos territorios comienzan a ser visibles y se convierten en objeto de interés de diferentes medios de comunicación y de otras ciudades, motivados principalmente por el despliegue de marketing territorial que realiza la administración municipal, lo cual atrajo diferentes personalidades del mundo a la ciudad como los reyes de España y diferentes alcaldes de ciudades iberoamericanas. Este maridaje entre la planeación urbana y el marketing territorial atrae la mirada de los turistas y se comienza a integrar la función turística en espacios que tradicionalmente tenían otras características, formas y funcionalidades y por tanto, se generaron zonas con vocación para el turismo.

Esta nueva función requiere ser identificada, cuantificada y gestionada de tal manera que contribuya en los territorios con oportunidades que puedan ser aprovechadas por la población que reside allí y que de alguna manera adopta y convive con nuevas realidades a las que por años estuvieron acostumbrados.
En este artículo se presenta primero una breve revisión de literatura, segundo la metodología desarrollada, posteriormente una contextualización de la ciudad y las zonas seleccionadas, finalmente resultados y conclusiones.


2. Revisión de la literatura.


2.1. El mejoramiento integral de barrios.


En Colombia, el programa Mejoramiento Integral de Barrios surgió como una estrategia que buscó mejorar las condiciones de vida de la población pobre y de extrema pobreza, mediante la renovación de entornos habitacionales precarios e informales de manera conjunta entre la Nación, el municipio y la comunidad a partir de las políticas de descentralización contenidas en la constitución de 1991 y en la ley 388 de 1997 de Ordenamiento Territorial.

Este programa de acuerdo con las políticas nacionales permitió contribuir con el cumplimiento de las metas del progreso social, desarrollo sostenible y disminución de la pobreza en diferentes ciudades como Bogotá y Medellín, donde se buscó mayor prosperidad para toda la población, mediante el ordenamiento urbano del barrio, la legalización y regularización del mismo, y la ejecución de obras de infraestructura básicas y equipamientos.

Los gobiernos locales orientaron el mejoramiento físico, social, económico, organizacional y ambiental de asentamientos precarios focalizando esfuerzos por parte del sector público y privado. Dicha gestión se enfocó prioritariamente en los ámbitos: Público (Sistemas estructuradores urbanos), Privado (Sistemas estructurados complementarios) y Social y Económico.

Cada uno de estos ámbitos desarrolló una serie de componentes que permitió la estructuración de algunos proyectos como los Planes Parciales Integrales de las comunas 1 y 2 y la comuna 13 en Medellín, proyectos bandera que permitieron postular y posteriormente nombrar a Medellín como la ciudad más innovadora del mundo según el Wall Street Journal y Citi Group.
Finalmente, hay que mencionar en el contexto nacional los Documentos CONPES 3305 de 2004 y 3604 de 2009 que plasmaron la visión de la estrategia nacional para la intervención de asentamientos precarios y la consolidación de políticas de Mejoramientos Integral de Barrios.

Entre la principales apuestas del gobierno nacional se buscó la titulación masiva de predios (CONPES 3305 de 2004) y la estrategia de Ciudades Amables de la Visión Colombia 2019 que se articulan con la meta de frenar el surgimiento de nuevos asentamientos informales y mejorar las condiciones de los hogares en estos asentamientos, política que motivó a la administración municipal de Medellín a generar proyectos urbanos integrales para alinearse con el estado central, dando paso a proyectos creativos, actuaciones urbanas e intervenciones en infraestructura que generaron una revolución en el turismo local de Medellín.

2.2. La informalidad urbana.

Los barrios informales según Bahr y Mertins (1984: 52) son el resultado de un crecimiento desbordado de la población, acompañado de grandes ampliaciones espaciales aisladas que fueron posteriormente ocupadas. Los autores hacen una comparación entre estos barrios informales y el tipo de status jurídico y los dividen en: barrios marginales ilegales (invasiones), semilegales (piratas) y legales (denominados tugurios legales) con patrocinio del estado local.

Los fenómenos de urbanización informal según Emilio Duhau (2000) se pueden entender a partir de tres componentes importantes: 1) el acceso al suelo de forma irregular, 2) la autoproducción de la vivienda, y 3) la producción de bienes colectivos que satisfacen necesidades urbanas como infraestructuras, equipamientos y redes de servicios públicos. A su vez argumenta que la informalidad se debe principalmente a la autoconstrucción de vivienda que genera procesos de urbanización irregular donde la tenencia del suelo se convierte en una problemática para las entidades territoriales generando procesos complejos de expansión y densificación descontrolados que de no intervenirse podrían sostenerse en el tiempo.
El surgimiento de los barrios informales para algunos autores se debe a la influencia de la inmigración como un hecho urbano y consideran como principal causa de ésta el bajo costo de la vivienda. El rápido acceso a diferentes medios que abastecen sus necesidades cotidianas como el trabajo es una de las principales causas que motivan a las personas en situación de migración a ubicarse de forma irregular en estratos sociales bajos intentando integrarse a las dinámicas urbanas de la gran ciudad (Martín, 2000: 21).

Es así, como estas distintas propuestas y posturas consideran la problemática de los habitantes de los barrios informales, como una situación integral; el crecimiento desmesurado de estos barrios y la pobreza son, entonces, los principales problemas de las ciudades del tercer mundo, con los cuales se definen la forma de las ciudades y su estructura espacial. Ello se refleja en el proceso de urbanización y su continuo y rápido crecimiento en ciudades como Medellín, donde la administración local intenta solucionar de manera creativa algunas de las necesidades y problemáticas de estos asentamientos periféricos con actuaciones urbanas o planes parciales apoyados principalmente en los instrumentos de gestión del suelo y los planes de mejoramiento integral de barrios.


2.3. El turismo urbano.

El turismo ha estado de manera intrínseca en el devenir de las ciudades desde el siglo XV con las ciudades del Grand Tour donde “las ciudades europeas renacieron como destinos turísticos transformándose en las paradas de una versión democratizada del Grand Tour” (Judd, 2003). Igualmente, (Hall, 1996) señala que “las ciudades de la época industrial eran tenidas en cuenta más a menudo por sus barriadas miserables y problemas sociales que por sus tesoros arquitectónicos y culturales”.

Aunque las ciudades antiguas no se pensaron como destinos turísticos, la producción de eventos en las mismas apuntalo esta posible vocación, es así como “las ferias mundiales y exhibiciones consolidaron el hábito de ver a las ciudades como un collage de imágenes urbanas estilizadas y escenas preestablecidas” (Judd, 2003).

No obstante este proceso de iluminación de las ciudades como centros de producción de cultura no siempre fue así. “Para la década de 1960 en Estados Unidos las ciudades se convirtieron en líneas de fuego de la violencia y los problemas raciales llevando a las ciudades a un declive y perdida de la imagen positiva que pudieron haber heredado del pasado” (Judd, 2003).

La época brillante de las ciudades para el turismo se forjo durante la década de 1980 y 1990. El turismo apareció como una respuesta a la solución de problemas como la imagen física deteriorada de las ciudades y su percepción negativa por parte de los potenciales turistas. “Hasta las ciudades con altos niveles de criminalidad fueron capaces de generar islas y reservaciones que pudieran ser habitadas cómodamente por turistas y residentes de clase media. Al interior de estas islas emergió una atmosfera como de carnaval para satisfacer la necesidad de emoción” (Judd, 2003).

El efecto que produce el turismo sobre las ciudades ha dependido del grado de inserción territorial de dicho fenómeno en la estructura y el funcionamiento urbano, según González & Morales (2012) el turismo produce sobre las ciudades efectos simbólicos y materiales al mismo tiempo. Igualmente el turismo puede ser un generador de procesos de desterritorialización debido a su inminente poder de transformar lógicas locales. Frente a estos posibles procesos de desterritorialización la ciudad argumenta su funcionamiento turístico a partir de elementos como el redescubrimiento del patrimonio; las ciudades son ámbitos de riqueza patrimonial y humana, de patrimonio tangible e intangible, así mismo la ciudad contemporánea sobrepasa la ciudad histórica y promueve grandes realizaciones arquitectónicas y urbanísticas contemporáneas. (González & Morales, 2012).

El turismo urbano se configura por tanto, como una alternativa de desarrollo económico de la ciudad contemporánea y como una forma de enfrentar los procesos de deslocalización industrial experimentados por la mayoría de las ciudades que se insertaron en las lógicas de los territorios globales.


3. Metodología.


Para analizar la adhesión del turismo en sectores informales de Medellín se desarrolló un análisis de fuentes primarias y secundarias en los planes de ordenamiento territorial, además de un trabajo de campo y la aplicación de un instrumento que permitiría medir el nivel de capacidad y vocación hacia el turismo, de los barrios informales intervenidos por la administración local a partir del año 2000, cuando se da inicio a la aplicación de la normatividad de planificación y gestión del suelo.

Desde el enfoque cualitativo se realizó un análisis de contenido de documentos base como los acuerdos que adoptan el POT (Plan de Ordenamiento Territorial) en la ciudad de Medellín, planes parciales, proyectos urbanos integrales, etc. Este análisis de contenido se realizó utilizando descriptores claves como turismo, turística, turista. Posteriormente se abordaron los documentos buscando en ellos los proyectos que se pensaron en la ciudad y que hoy son zonas receptoras de turistas, con el fin de identificar el imaginario inicial del proyecto y contrastar con el resultado actual. Para el análisis del acuerdo vigente, el objetivo fue identificar las apuestas dentro de la ciudad que se plantean con orientación hacia el turismo en territorios o zonas de pobreza.

La segunda fase metodológica contiene la aplicación de un instrumento adaptado a las condiciones urbanas de la ciudad y trabajo de campo mediante la aplicación de una guía de observación que contiene las variables definidas para determinar la vocación de una zona para el turismo. El instrumento de valoración construido para medir el grado de vocación turística de cada zona está dividido en dos variables: aptitud territorial y la capacidad.

La aptitud de una zona dentro de una ciudad para el turismo está dada en función de tres factores: los recursos turísticos, el equipamiento y las instalaciones turísticas y la infraestructura. Cada factor consta de varios criterios que se deben calificar. Una vez calificados todos los criterios siguiendo la escala de 0 a 2 se obtiene el promedio aritmético. Por su parte, la capacidad se mide en función de cinco elementos que son: capacidad de atención, grado de planificación turística, afluencia turística actual, publicidad y promoción del sitio en medios masivos e importancia turística actual. En esta variable cada factor tiene un peso ponderado igual.

El objetivo de la aplicación de este instrumento es tener una valoración real y actual del recurso medido a través del grado de atracción que presenta la zona, que a su vez viene determinado en función de una serie de factores directamente encadenados al concepto de producto turístico (Sunyer, Galacho, Garcia, & López, 2011).

En total se identificaron 12 espacios con uso potencial para el turismo, de los cuales se definieron 3 como área de estudio por ser parte de las estrategias de mejoramiento barrial impulsadas por la administración local y que cumplían con las características de localización, calidad de vida, procesos de poblamiento informal, violencia urbana y micro tráfico.

Las zonas que fueron objeto de análisis fueron las siguientes: Metrocable – Santo Domingo y zona de influencia (Zona 1), Escaleras eléctricas - Comuna 13 (Zona 2), y Jardín circunvalar – Comuna 8 (Zona 3).

Figura 1. Localización espacial de las zonas objeto de estudio.

Fuente: Elaboración propia.


Caracterización de las obras de infraestructura que motivan el flujo de turistas por zona.

Para entender la dimensión de los proyectos urbanos ejecutados por la administración local, se realizó una revisión documental para identificar las características propias de cada zona objeto de estudio. El resultado se resumió en las fichas que son presentadas a continuación:

Tabla 1. Zona 1. Metrocable – Santo Domingo y zona de influencia.

Fuente: Elaboración propia.


Tabla 2. Zona 2. Escaleras eléctricas - Comuna 13.

Fuente: Elaboración propia.


Tabla 3. Zona 3. Jardín circunvalar – Comuna 8.

Fuente: Elaboración propia.

 

4. Resultados.


Una vez analizadas las zonas y aplicado el instrumento de trabajo de campo, se hizo un ejercicio de análisis de las variables aptitud y capacidad para determinar la vocación turística del territorio. Los principales hallazgos se presentan a continuación por cada una de las zonas.


Zona 1. Metrocable – Santo Domingo y zona de influencia.

- Localización y delimitación.

Esta zona se localiza en la comuna 1, barrio Santo Domingo Savio. Comprende la parte alta del Proyecto Urbano Integral (PUI) sector nororiental de Medellín intervenido por la administración municipal en el año 2004 como parte de la estrategia de mejoramiento barrial y calidad de vida. El proyecto incluyó la construcción y adecuación de espacios públicos y equipamientos como el metrocable línea k, la biblioteca España, parques, andenes, miradores y plazoletas.

Figura 2. Localización Zona 1.

Fuente: Elaboración propia.

- Descripción de la vocación hacia el turismo Zona 1.

En la zona 1 Metrocable Santo Domingo se encontró que con respecto al factor recursos turísticos el principal atractivo cultural es el Parque Biblioteca España construido en el año 2007 el cual recibe turistas extranjeros que se ven atraídos por los proyectos de renovación urbana y transformación social del sector. Posee sitios naturales diversos, aguas loticas con fuerte contaminación ambiental por actividades antrópicas y deficiencias en el manejo de residuos y disposición de desechos. Por lo tanto no se consideran aptos para el turismo.

Con respecto al factor infraestructura presenta accesibilidad plena al sistema integrado de transporte mediante el Metrocable línea k y los espacios habilitados como zona de parqueo de vehículos turísticos son escasos. En el factor equipamiento e instalaciones hay ausencia de señalización turística y puntos de información.

Por su parte en la variable capacidad, la zona ha sido destacada en diferentes plataformas de turismo internacional y es recomendada en portales de viajeros a nivel mundial gracias al marketing de ciudad realizado por la administración local. La zona se encuentra debidamente georeferenciada y se incluye en los recorridos turísticos de las agencias de viajes de turismo receptivo, sin embargo, en los últimos años las visitas a la zona han ido disminuyendo debido a las deficiencias estructurales del principal atractivo del lugar (Biblioteca España) y el envejecimiento de las obras complementarias a este.

A pesar de la afluencia turística actual que tiene la zona y la publicidad y promoción, llama la atención que las acciones de directas de planificación turística por parte del organismo municipal de turismo son escazas. Los resultados gráficos se presentan a continuación en la figura 3.

Figura 3. Matriz de análisis Zona 1.

Fuente: Elaboración propia.

Zona 2. Proyecto urbano integral comuna 13 – Escaleras eléctricas.

- Localización y delimitación.

Esta zona se localiza al occidente de la ciudad. Comprende los barrios Las independencias l y San Javier l y ll. Las intervenciones físicas hacen parte del Proyecto Urbano Integral (PUI) de la comuna 13 desarrollado en el año 2006 con la intención de mejorar la movilidad y la calidad de vida de los habitantes de este sector de Medellín. Los sitios de interés configuran un circuito debido a la distancia y ubicación en el suelo urbano entre los cuales se destacan las escaleras eléctricas, el museo de la Madre Laura y El Parque Biblioteca San Javier.

Figura 4. Localización Zona 2.

Fuente: Elaboración propia.

- Descripción de la vocación para el turismo Zona 2.

En esta zona es posible encontrar atractivos turísticos de arquitectura religiosa con acceso restringido al público, principalmente el museo etnográfico y convento de la Madre Laura declarada santa colombiana por la religión católica el 12 de mayo de 2013. Se encuentran algunas edificaciones para la cultura como el Parque Biblioteca de San Javier. Su principal atractivo son las escaleras eléctricas que facilitan la movilidad de los habitantes de la zona y son frecuentadas por turistas nacionales y extranjeros. Actualmente los sitios naturales del territorio no son aptos para el aprovechamiento turístico.

En la zona es posible encontrar diferentes manifestaciones y expresiones artísticas de grupos de música y baile principalmente de rap y hip hop. La técnica del grafiti es una expresión presente en el paisaje urbano practicada principalmente por los jóvenes de los barrios y apoyada por la corporación Casa Kolacho. Con respecto a la variable infraestructura, la zona cuenta con acceso pleno a través del transporte público y no cuenta con acceso gratuito a servicios de internet; posee amplia disponibilidad de señalización informativa, preventiva y restrictiva con ausencia de señalización turística. En materia de equipamientos para el turismo se pueden encontrar servicios de orientación al turista que no están vinculados a la estrategia nacional de puntos de información turística PIT´s.

Por su parte en la variable capacidad, el sector ha sido destacado en diferentes plataformas de turismo a nivel internacional y es recomendado en portales de viajeros a nivel mundial. Actualmente cuenta con una ruta propia en los recorridos de ciudad ofrecidos por las agencias operadoras de turismo receptivo denominado “Graffitour”. Los resultados se presentan gráficamente en la figura 5.

Figura 5. Matriz de análisis Zona 2.

Fuente: Elaboración propia


Zona 3. Jardín circunvalar – Comuna 8.

- Localización y delimitación.

El Cinturón Verde Metropolitano es una estrategia de planificación y de transformación integral de largo plazo para consolidar un territorio ordenado, equilibrado y equitativo en la zona de encuentro entre lo urbano y lo rural mediante la sumatoria de programas y proyectos de la Alcaldía de Medellín y de los municipios que conforman el Valle de Aburrá. El piloto del Jardín Circunvalar como es conocido se encuentra ubicado en la comuna 8, Villa Hermosa, impactando barrios en situación de informalidad como Villa Turbay, Esfuerzos de Paz, Villatina, 13 de Noviembre, El Faro y La Cruz.

Figura 6. Localización Zona 3.

Fuente: Elaboración propia.

- Descripción de la vocación para el turismo Zona 3.

Esta zona de la ciudad viene siendo intervenida recientemente para responder a las necesidades estratégicas del ordenamiento territorial de Medellín. Su aprovechamiento turístico aún es incipiente debido a que se encuentra en obra. Como atractivos turísticos se cuenta con bienes culturales inhabilitados o sin servicios para recibir turistas debido a que se encuentra en etapa de desarrollo desde el año 2014. Durante las excavaciones por obras del proyecto se han encontrado restos de vasijas de barro en el Ecoparque Las Tinajas, lugar que se proyecta sea frecuentado por turistas a través de los nuevos sistemas de movilidad de la ciudad tanto Metrocables como Tranvía.

La zona cuenta con recursos naturales conservados y aptos para la visita de turistas. El cerro Pan de Azúcar como es conocido, hace parte de los cerros tutelares urbanos; ecosistemas importantes y bajo protección por parte de organismos ambientales locales.

Actualmente las condiciones de infraestructura y accesibilidad son limitadas, sin embargo, se proyecta una conectividad plena a futuro por medio del sistema Metrocable y Tranvía. La zona presenta ausencia de restaurantes típicos y convencionales y señalización urbana y turística. Cuenta con servicios de orientación al visitante que no están vinculados a la estrategia nacional de puntos de información turística PIT´s y registra un alto grado de saturación visual por desorden vial y contaminación en espacios públicos por disposición de basuras. Debido a la topografía (altas pendientes) se evidencia caos por estreches en vías de acceso.

Con respecto a la variable capacidad, en la actualidad se dispone de un aula ambiental que se utiliza como punto de información para el proyecto Jardín Circunvalar operado por la corporación Parque Arví. La zona no se encuentra debidamente georreferenciada, sin embargo, se vienen adelantando acciones de promoción en guías locales e internacionales como estrategia de socialización por parte de instituciones como la EDU y la Alcaldía de Medellín. Este espacio de ciudad no figura como sitio de visita en los recorridos urbanos ofrecidos por las agencias operadoras locales actualmente.

Los resultados anteriormente expuestos son presentados a continuación en la figura 7.

Figura 7. Matriz de análisis Zona 3.

Fuente: Elaboración propia.


5. Conclusiones.

Al analizar las variables aptitud y capacidad territorial para definir la vocación turística en estos espacios de la ciudad, se pudo observar que las zonas Metrocable – Santo Domingo y el Proyecto urbano integral comuna 13 – Escaleras eléctricas, presentan mediana vocación para el turismo de acuerdo con la matriz general de resultados (Figura 8).

Como principal hallazgo se encuentra que estas zonas de poblamiento informal han venido siendo transformadas urbanísticamente mediante proyectos de infraestructura o movilidad y son frecuentadas por turistas, que por la curiosidad de adentrarse en estos espacios deciden visitarlos haciendo uso de las adecuaciones como el metrocable y las escaleras eléctricas motivados principalmente por las estrategias de promoción realizadas por la administración local.

Por su parte la zona 3 Jardín circunvalar – Comuna 8, presenta carencia de vocación turística debido quizá a que el proyecto aún se encuentra en obra y las condiciones de accesibilidad por medio del sistema integrado de transporte son limitadas.

Figura 8. Matriz general de resultados. Vocación Turística.

Fuente: Elaboración propia

Desde la variable aptitud las 3 zonas de estudio presentan deficiencias en cuanto a la calidad de los atractivos turísticos presentes en el territorio con alto grado de deterioro o se encontraron inhabilitadas para recibir turistas al momento de realizar el trabajo de campo.

Los sitios naturales presentan alto grado de contaminación principalmente en la Zona 1 Metrocable Santo Domingo y en la Zona 2 Escaleras eléctricas. Por su parte la Zona 3 Jardín Circunvalar cuenta con recursos naturales conservados y aptos para la visita de turistas.

En materia de infraestructura las tres zonas presentan accesibilidad a través de los medios convencionales como buses y taxis. Sin embargo, la Zona 3 Jardín Circunvalar es quizá la que presenta mayores deficiencias de accesibilidad a través del sistema integrado Metro debido a que en la actualidad se desarrollan las obras de los sistemas de cable aéreo conocidos en Medellín como Metrocables.

Debido a las condiciones topográficas (alta ladera) las zonas destinadas para el parqueo de vehículos turísticos son bastante limitadas. Los servicios de alimentación, señalización y orientación turística son realmente escasos.

Con respecto a la variable capacidad llama la atención que la Zona 3 Jardín Circunvalar a pesar de estar en su fase inicial, ya posee personal capacitado para la atención al turista por parte de la corporación Parque Arví. Sin embargo, las acciones de planificación del organismo de turismo local son pocas y se desconoce la importancia de la función turística en estos espacios estratégicos para el turismo local.

Las estrategias de marketing de ciudad han impulsado significativamente la presencia de turistas en estas zonas de poblamiento informal. La promoción en mapas turísticos, guías y portales web han generado expectativas por parte de los visitantes que se sienten atraídos por la curiosidad de conocer las intervenciones del estado en territorios vulnerables con profundas problemáticas sociales que han sido objeto de intervención del estado local.

 

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Turismo rural comunitario: una experiencia urbana en Ciudad Bolívar –Bogotá.

Netty Consuelo Huertas
Universidad Tecnológica de Bolívar (Colombia)
nhuertas@unitecnologica.edu.co


Resumen

Este documento hace parte de los casos analizados por la autora como parte de su tesis doctoral, en la cual realizó una amplia revisión de literatura sobre el turismo rural comunitario, como una estrategia de turismo sostenible para el desarrollo local. En la metodología utilizada para el levantamiento del caso de estudio de Ciudad Bolívar, se recurrió a fuentes secundarias y al método de observación participante.

Así las cosas, en esta comunicación, se parte del modelo de desarrollo de turismo rural comunitario (TRC) analizando los avances de Colombia en esta temática, en particular se analizará los documentos de política pública que fomentan el desarrollo de turismo comunitario en la nación. El documento finaliza con el estudio de caso de Ciudad Bolívar en Bogotá -conocido porque allí se han localizado las personas desplazadas por la violencia, provenientes de todo el país- con el cual se pretende mostrar una experiencia concreta, cuyo modelo de desarrollo se ha enfocado en el desarrollo de capacidades de la comunidad.

Al revisar el caso del Plan piloto de turismo rural comunitario de las veredas Santa Bárbara, Pasquillita, Pasquilla y Mochuelo Alto de Ciudad Bolívar en Bogotá, se demostrará por un lado que las ventajas competitivas (Crouch & Ritchie, 1999) se crean a partir de la generación de capacidades, y que las variables relacionadas con la gestión del destino (marketing, rentabilidad, posicionamiento, marca, entre otras) son de vital importancia en el desarrollo de la competitividad y sostenibilidad del mismo. Una de las conclusiones necesarias es que para que un destino sea competitivo en la industria turística si bien es cierto que las capacidades son importantes, la generación de canales de comercialización o el manejo del marketing mix, son trascendentales en el éxito del mismo, al igual que el impulso que pueda brindar las políticas del estado en tal sentido.


Palabras claves: Turismo rural comunitario, desarrollo local, comunidad, turismo sostenible, Colombia.


Abstract

This document is one of the cases analyzed by the author in her doctoral thesis, which conducted an extensive review of literature on rural community tourism as a sustainable tourism strategy for local development. To build the case study in Ciudad Bolivar was used secondary sources and method of participant observation. So, in this paper, first, the development model of community based tourism is studied, advances in Colombia are discussed in this issue, the public policy documents that promote the development of community tourism are reviewed. The paper concludes with a case study of Ciudad Bolivar in Bogota, -known because there have been localized people displaced by violence from around the country- with which we intend to show a specific experience, whose model development has focused in the capacity of the community. The case study of the Community pilot plan for rural tourism Ciudad Bolivar in Bogota (conformed by the villages Santa Barbara, Pasquillita, Pasquilla and Mochuelo Alto) will demonstrate two things. First, competitive advantages (Crouch & Ritchie, 1999) creating from the capacity building of people. Second, related variables Destination Management (marketing, profitability, positioning, brand, etc.) are of vital importance in the development of competitiveness and sustainability of the destination.

The main conclusion is that for a competitive destination in the tourism industry several elements are required: i) capacity building; ii) generating marketing channels or marketing mix management, and iii) the momentum provided by state policies.

Keywords: community based tourism, local development, community, sustainable tourism, Colombia.


1. Introducción.


”La innovación guiada por pequeños agricultores, adaptada a circunstancias locales y sustentable para la economía y el ambiente será necesaria para asegurar la seguridad alimentaria en el futuro” (Bill Gates, s.f.).

El panorama del mundo rural latinoamericano no es el más halagüeño, además de la pobreza, desigualdad, y de la migración del campo a la ciudad, en las zonas rurales se presenta baja calidad de la infraestructura, inequidad en la propiedad de la tierra, sobreexplotación o mal uso de los recursos naturales, poca valoración de “lo rural” y poco acceso a oportunidades. Lo anterior contrasta con la riqueza cultural y natural existente en el territorio, zonas agroecológicas únicas en el mundo, recursos agrícolas, diversidad etno-ecológica, energía y otros recursos naturales (Altieri & Masera, 1993) de las zonas rurales con la creciente pobreza y la profundización de las desigualdades económicas y sociales.

El turismo rural comunitario ofrece la oportunidad para que campesinos puedan generar ingresos complementarios que contribuyan a mejorar sus condiciones de vida, al ofrecer al turista un contacto personalizado con la comunidad anfitriona; invitándole a disfrutar el entorno natural y humano de las zonas rurales y participar en actividades tradicionales, formas de vida y costumbres propias de una comunidad. Los servicios turísticos son prestados a través de organizaciones productivas o directamente como negocio familiar. En consecuencia, se orienta al turista interesado en conocer y disfrutar la vida del campo, participando en actividades como cabalgatas, caminatas, conocimiento de métodos alternativos de producción, pesca de agua dulce, fiestas patronales, además de turismo de aventura, el disfrute de la naturaleza y la práctica de actividades deportivas (Solano, 2007).

Hoy, en Colombia se encuentran algunas experiencias turísticas que se basan en la gestión de la comunidad local y en la gestión del territorio, generando riqueza en esta área rural, promoviendo el desarrollo integral, reduciendo la pobreza a través de la generación de empleo y la obtención de ingresos complementarios, evitando movimientos migratorios (Inostroza, 2009), creando pequeños negocios intensivos en mano de obra, brindando empleo a mujeres (World Tourism Organization, 2003), recordando en todo momento que la comunidad local es parte esencial del producto turístico (López & Sánchez, 2009) y donde la gestión del territorio cobra mucha importancia pues el turismo desarrollado debe ser respetuoso con el medio ambiente y responsable con el entorno social (Kay & Breton, 2007). En este documento se analizará el caso de una experiencia de turismo rural que tiene lugar en la capital de Colombia, específicamente en Ciudad Bolívar, territorio en el cual se ubicaron gran parte de los desplazados del país, a causa de la violencia.

Para cumplir con el objetivo de analizar este caso de Ciudad Bolívar (algo semejante a las favelas de Brasil) se parte de un marco conceptual relacionado con el turismo rural comunitario y de lineamientos de política pública; posteriormente se revisa la metodología y se presenta el caso, para determinar finalmente las lecciones que el caso brinda para futuras experiencias a desarrollar.

En concreto este caso permitirá observar que las políticas no deben tener un carácter coyuntural, sectorial o cortoplacista, sino que deben ser diseñadas de forma estructural bajo una visión de largo plazo, que garantice la sustentabilidad de los procesos de desarrollo llevados a cabo y que atiendan el fenómeno multi-causal de la pobreza rural; por tanto es necesario pensar en cómo hacer para atender a las problemáticas que en las áreas rurales coexisten: pobreza, desigualdad, baja productividad, difícil acceso a los mercados, poca o casi nula posibilidad de oportunidades para la generación de empleo e ingresos. El turismo rural comunitario es una opción que puede contribuir en esa visión de largo plazo y en el desarrollo de los territorios rurales.


2. Marco conceptual.


2.1. Turismo rural comunitario prueba de desarrollo humano sostenible.


El turismo rural comunitario (TRC) se entiende como una forma de organización empresarial auto-gestionada por las comunidades (bien sea unidades familiares campesinas, por pobladores de una región, por cooperativas o por pueblos indígenas), integrando este tipo de actividad de forma complementaria a las tradicionales llevadas a cabo en las áreas rurales (Ploeg, 2008); (Mbaiwa & Stronza, 2010); (Ruiz-Ballesteros, 2011); (Gascón J. , 2011), de forma participativa (Kieffer, 2014), planificada (Moraes, Ribeiro, & Emmendoerfer, 2013) y sostenible (Sariego, 2014), en la cual se desarrollan prácticas democráticas y solidarias tanto en el trabajo como la distribución de los beneficios (Gascón & Cañada, 2008) buscando una mayor vinculación de las comunidades pobres con el mercado turístico para incrementar sus beneficios (Ashley, Roe, & Goodwin, 2004), (Ruiz-Ballesteros & Brondizio, 2013), y fortaleciendo el sentido comunitario (Flores, Zizumbo, Cruz, & Vargas, 2014) y así erradicar la pobreza (OMT, 2004). De tal forma que el TRC es una de las formas de turismo sostenible de mayor interés hoy día.

El turismo, en algunas ocasiones, ha sido uno de los causantes de los problemas que padece el mundo rural, debido a que su implementación implica demanda de grandes cantidades de agua y tierra, trayendo consigo el incremento de precios de la vivienda. No obstante, “el turismo también puede representar una buena herramienta a favor de las economías campesinas” (Gascon). En Latinoamérica existen diversas experiencias gestionadas por unidades familiares campesinas, cooperativas agropecuarias y pueblos indígenas que apuestan por esta nueva actividad. De acuerdo con Gascón y Cañada (1995), el TRC es un modelo de gestión en el que la población local, a través de estructuras organizativas, tiene un rol significativo en su ejecución, que se lleva a cabo principalmente en zonas rurales. Así, este modelo de gestión turística puede contribuir en el fortalecimiento de la economía campesina; los campesinos encuentran en el turismo, una actividad que complementa su base económica, que tradicionalmente se ha sustentado en las actividades agrícolas.

Aunque no tiene un impacto a gran escala (es decir en todos los habitantes del país), debido a sus características de tamaño reducido; si hay señales favorables sobre las comunidades, en la generación de capacidades en temas propios del turismo (guianza, alojamiento y restauración), en temas de gestión (administración, mercadeo y costos), pero sobretodo empoderamiento, pues son personas que toman decisiones sobre el desarrollo de sus propias vidas, y el de sus comunidades.

Adicionalmente, en las fami-empresas que se generan -para atender las necesidades de los turistas-, los principales actores son jóvenes y mujeres, generándose así empleo para personas que normalmente son los más vulnerables dentro de los países pobres.

Por otra, las manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial propias de las regiones campesinas y/o indígena (las artesanías, la cocina tradicional y en general, todos los productos locales) adquieren una nueva dimensión y son puestas en valor. También se toma conciencia de la necesidad de respeto a los sitios naturales, a la riqueza natural y ambiental de las zonas aisladas. En tal sentido, sitios geográficos, empiezan a tomar una nueva dimensión, el cuidado por la naturaleza se convierten en elemento fundamental para el desarrollo local. Estas son grandes virtudes del TRC.

El turismo es un jalonador de mejoras en el bienestar de las comunidades, no únicamente por los beneficios económicos que representa para las familias, sino también porque la conjunción entre el sector privado conformado por empresarios pequeños e informales, junto con residentes y el gobierno local, benefician acciones en términos de infraestructura vial, de salud, de recolección de basuras, seguridad y superestructura; ello en la medida de la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones sobre el destino de la localidad.

Finalmente, y no por ello menos importante, la visita de los turistas a los países más pobres, trae consigo la promoción y/o el descubrimiento de las riquezas (naturales y culturales) que de otro modo seguirían escondidas a los ojos del mundo, gracias a que los turistas de hoy, utilizan las redes sociales para contar las historias de sus viajes y en tal sentido son co-creadores de la imagen de los destinos. En tal sentido se presentan dos temas fundamentales en el tema de mercadeo: acceso y promoción de los productos locales. En otras palabras, los campesinos e indígenas tienen “amigos externos” de otros lugares quienes los dan a conocer al mundo.

 

2.2. Lineamientos de política de turismo rural comunitario en Colombia.


El gobierno colombiano ha establecido que el turismo de naturaleza, en especial el ecoturismo, es la principal fortaleza del país, por ello ha propiciado el surgimiento de este tipo de turismo y se ha concentrado en la construcción de políticas para el desarrollo del mismo; entendiendo que es un proceso de largo plazo, que debe ser formulado con consideraciones de competitividad y calidad.

Por tanto, el gobierno se concentró en la construcción de políticas para el desarrollo del ecoturismo, entendiendo que la tarea para consolidar este tipo de turismo en el país aún es grande, ya que se debe propugnar por iniciativas de este tipo que abarquen objetivos ambientales, educativos y sociales, fomentando la activa participación de las comunidades en la gestión de sus destinos, actuando localmente como una herramienta de desarrollo local, autonomía y reafirmación cultural.

Así, frente a estas necesidades, se elaboró el documento “Lineamientos de ecoturismo comunitario” (PNNC, 2010), cuyo objeto es servir como herramienta para actores ambientales y turísticos del país quienes deben fomentar la activa participación comunitaria en ecoturismo y propiciar el desarrollo de proyectos desde las comunidades locales; de esta forma, se establece un marco de referencia que oriente a las diferentes autoridades nacionales, departamentales, regionales, municipales y locales en el establecimiento de iniciativas eco-turísticas al mismo tiempo que sirve de apoyo para las organizaciones comunitarias que estén interesadas en llevar a cabo emprendimientos en ecoturismo.

Los lineamientos para el ecoturismo comunitario, se han organizado en cuatro grupos temáticos: el producto ecoturístico y el recurso natural, la planeación del destino comunitario, la localidad y la viabilidad de las iniciativas. Estos lineamientos se han establecido para difundir a nivel local un claro entendimiento sobre el ecoturismo y las responsabilidades e implicaciones derivadas del mismo; en otras palabras, indiferentemente del estado general del atractivo, lo importante es generar mecanismos para mejorar o conservar la condición ecológica del área donde se desarrolle la actividad turística, protegiendo el recurso natural, previniendo y minimizando los impactos ambientales que se puedan generar.

En cuanto a la planeación del destino comunitario, se debe establecer la voluntad local de desarrollar actividades ecoturísticas, poniendo en práctica esquemas de planificación comunitarios elaborados mediante procesos de consulta y consenso, facilitando el acceso a la información sobre las mismas y sus características, promoviendo la complementariedad de las actividades económicas; esa voluntad local comunitaria debería basarse no solamente en un interés económico sino en una motivación ambiental atada a una realidad cultural y social.
Por su parte, el segundo lineamiento, la localidad, se refiere a que la participación comunitaria en ecoturismo debe procurarse a partir de estructuras sociales y organizativas existentes o que se conformen y consoliden, promoviendo tanto la autonomía local como favoreciendo la validación comunitaria de los procesos definiendo los roles de dichas organizaciones y respetando los conductos socio-administrativos existentes, así se fomenta programas de capacitación apropiados para los requerimientos locales y se respeta la idiosincrasia cultural local del destino.

Finalmente, en relación con el último lineamiento, el principal error de muchas iniciativas comunitarias es su inviabilidad gracias a una carencia de trabajo minucioso en elementos de importancia como la calidad del producto, la identificación de un mercado objetivo, la identificación de mecanismos de financiación e inversión, y el planteamiento de una estrategia de promoción; por ello es importante desde el principio el conocimiento del mercado para producir servicios que se ajusten a los requerimientos de éste, o ajustar los servicios que se ofrecen de forma tal que despierten interés en la demanda y desde un principio se determine la viabilidad de las iniciativas.


3. Metodología.


Este documento ha sido construido acudiendo a fuentes de información secundarias y primarias; entre las fuentes secundarias vale la pena destacar que se revisaron todos los videos compartidos por la Fundación Patrimonio Ambiental para la promoción del territorio, además de acudir a documentos de política pública y otras experiencias de turismo rural en Latinoamérica; por otra parte, las herramientas utilizadas para la recolección de información primaria fueron las entrevistas a Gabriel Díaz, presidente de la Asociación de turismo rural comunitario en Ciudad Bolívar y la observación participante, que la autora experimentó al vivir esta experiencia turística.


4. Ciudad Bolívar: turismo rural en la capital.


4.1. Aspectos generales de la localidad de Ciudad Bolívar.

Bogotá es la capital de Colombia, conformada por 7.259.597 habitantes (datos proyectados al 2009 por DANE), la ciudad más grande del país. Contrario a lo que se piensa, Bogotá tiene un área enorme de ruralidad, mucho más grande que la zona urbana, que abarca el 76.6% del total del área del distrito; así por ejemplo, la ruralidad de Usme y Ciudad Bolívar tiene 163.000 hectáreas, de ellas 79.100 hectáreas son de área protegida. En esta área rural de Bogotá, habitan 17.000 productores, alrededor de 3.500 familias campesinas y viven sosteniblemente. Afirma Elizabeth Beaufort, Directora de la Fundación Patrimonio Ambiental:


“La política pública distrital de la ruralidad de Bogotá, es una cuestión excepcional en América Latina: una capital como Bogotá -tan grande- y que tenga una ruralidad tan grande. Pero que además, tenga una política rural que fue discutida colectivamente por muchos actores y que fue expedida en el 2007 mediante el decreto 327; esta es la ruta que orienta todas las políticas que implementa el distrito y ahí se embarca la política de turismo rural” (Fundación Patrimonio Ambiental, 2012).

Bogotá se divide en 19 localidades, una de ellas es Ciudad Bolívar, habitada por 616.455 personas (datos proyectados al 2009 por DANE); de acuerdo con la medición del índice de necesidades básicas insatisfechas –NBI-1, el 17,4% se encuentra en pobreza2 y el 4,3% de ellas se encuentra en miseria3. Esta localidad nace alrededor de los años cuarenta cuando se inicia la parcelación de grandes haciendas aledañas al Distrito Capital, conformándose los primeros asentamientos subnormales en la década del cincuenta, con personas venidas de otras partes del país (Tolima, Boyacá y Cundinamarca) por efectos del desplazamiento, en muchos casos por la violencia en estos lugares. Para los años setenta la población había ascendido a los 50.000 habitantes. Una segunda etapa de urbanización comienza en la década del ochenta, con asentamientos en la parte alta de las montañas, estos asentamientos en menos de veinte años generaron polos de concentración de sectores marginados tanto en el país, como en la misma ciudad (Alcaldía Mayor de Bogotá, 2009). La localidad de Ciudad Bolívar está ubicada al sur de la ciudad, contaba en 2008 con 326 barrios en la zona urbana y con nueve veredas en la parte rural: Quiba Alto, Quiba Bajo, Mochuelo Alto, Mochuelo Bajo, Pasquilla, Pasquillita, Santa Bárbara, Santa Rosa y Las Mercedes. Tiene una extensión total de 12.999 hectáreas, de las cuales 3.391 se clasifican como suelo urbano y 9.608 corresponden al suelo rural (73,9 % del total de la superficie de la localidad). Está clasificada como la tercera localidad más extensa de Bogotá, con mayor superficie rural y como la quinta localidad con mayor cantidad de área urbana. Los terrenos de la zona urbana de la localidad de Ciudad Bolívar están situados a una altitud de 2.400 metros sobre el nivel del mar (msnm) en la parte más baja y de 3.100 msnm en su parte más alta, clasificados como piso térmico frío. La temperatura promedio de 14°C para la localidad, en esta localidad el ambiente, la mayor parte del año, es generalmente seco y soleado.


1 Las Necesidades Básicas Insatisfechas es un método que identifica las carencias críticas en una población y que busca caracterizar la pobreza. Para su medición utiliza indicadores relacionados con cuatro áreas de necesidades básicas de las personas: vivienda, servicios sanitarios, educación básica e ingreso mínimo. 2 En Colombia, un hogar se considera pobre si presenta al menos una de las siguientes características: vivienda con materiales inadecuados, con servicios públicos de acueducto y alcantarillado inadecuados, nivel de hacinamiento considerado como crítico, alto nivel de dependencia económica, o cuando uno de sus niños entre 7 y 11 años no asiste a algún establecimiento escolar. 3 El hogar se considera como extremadamente pobre o en miseria cuando presenta dos o más de estos indicadores.


 


4.2. Plan piloto de turismo local en Ciudad Bolívar.


Inicialmente pensar en el desarrollo de un proyecto de turismo rural comunitario en esta zona de Ciudad Bolívar era una utopía, era inimaginable por varias razones:
- Muchas personas e instituciones, incluidos los entes gubernamentales de la capital desconocen la inmensa ruralidad que existe en Bogotá.


- El enfoque en las instituciones gubernamentales y de los operadores turísticos es ejecutar proyectos de turismo en los lugares típicos de alta demanda; así que pensar en desarrollar rutas en el centro histórico de la ciudad es más sencillo que pensarlas en la periferia.


- Para muchos pensar en realizar el proyecto en Ciudad Bolívar, era una locura, especialmente porque en el imaginario de todo colombiano, a esta localidad se le debe tener temor; pues siempre que sale en las noticias es porque algo malo sucedió.


- Finalmente, y no por ello menos importante, no se entendía por qué turismo rural, si Ciudad Bolívar es una localidad urbana localizada en la urbe más grande del país.
Así que el trabajo a emprender no era sencillo. La Alcaldía Local de Ciudad Bolívar en convenio firmado en el 2009 con la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico y la Fundación Patrimonio Ambiental como ente ejecutor, implementaron un plan piloto de turismo local, basado en la realización de actividades turísticas sostenibles, que rescataran la identidad cultural de la zona rural de Ciudad Bolívar, conservando la diversidad biológica del entorno.


Para lograr este objetivo se conformó un equipo multidisciplinario de 17 personas, dentro de ellas ingenieros civiles, arquitectos, ingenieros forestales, especialistas en fauna y flora, publicistas, comunicador social, un especialista en servicio al cliente del tema gastronómico. Se inició con un diagnóstico y se identificó la vocación para Ciudad Bolívar: ecoturismo, agroturismo y turismo rural. Con base en lo hallado se cumplían las características para la gestión del turismo rural comunitario.

La primera tarea fue sensibilizar a la comunidad, mostrando las potencialidades de esta iniciativa a los campesinos. A la primera reunión fueron 6 personas; no obstante, cada día se iban sumando más. Con ellos se construyó un plan de manera colectiva con talleres los fines de semana, y viajes dentro de la ruralidad.

Fue clave demostrar que se podía implementar este plan con los recursos disponibles, encontrar cómo capacitar y guiar a la gente del proyecto de acuerdo a sus capacidades y gustos, pues las personas del grupo tenían que especializarse en temas y tenían que saber cómo atender a los turistas. Eso fue lo que hizo que varios jóvenes y mujeres se interesaran y se adhirieran, incluyéndose 40 familias en el proyecto. Los campesinos se dieron cuenta de cuál era la experiencia al ser ellos turistas, además generaron unos fuertes lazos de trabajo conjunto. De esta forma, este era el primer proyecto que unía a las 9 veredas, donde el rescate de la cultura era lo esencial.

Así, se realizó un trabajo pedagógico con los campesinos de la zona rural de Ciudad Bolívar, por medio de capacitaciones en temas como administración, en la parte asociativa, en la operación de los servicios turísticos, guianza, interpretación ambiental, interpretación de productos potenciales identificados como agroturismo y ecoturismo, servicio al cliente, gastronomía y servicios de alimentos y bebidas, así como el manejo de plataformas virtuales; cada uno de los cuales forman parte de la cadena de valor de los servicios turísticos, con el objetivo de cristalizar la actividad turística en la zona rural. Fueron sesenta y seis campesinos que conformaron la primera asociación de turismo rural comunitario de Bogotá D.C - Ciudad Bolívar, legalmente constituida en el país, se comprometieron con sus nueve veredas a sacar adelante el plan piloto de turismo rural comunitario.

De acuerdo con Edgar Orlando Herrera Prieto, Alcalde Local de Ciudad Bolívar:

“El plan piloto de turismo local, para la ruralidad en Ciudad Bolívar, nace como una necesidad latente de los habitantes de la localidad de tener una organización comunitaria sensibilizada y capacitada, en la búsqueda de una actividad alternativa adicional de ingresos económicos para las familias y la comunidad” (Edgar Orlando Herrera Prieto; s.f.).

Palabras ratificadas por el presidente de esta asociación, Gabriel Díaz:
“La idea de la creación de turismo rural comunitario nace de la falta de oportunidades para nuestros jóvenes especialmente, se busca que ellos se apropien de la ruralidad tan bonita que tenemos en Bogotá y que sigan amándola y trabajando acá. Para que funcione necesitamos que los colegios, instituciones y empresas vengan a conocer y a aprender de nuestra ruralidad. (Entrevista con el presidente de la asociación de turismo rural comunitario, en Ciudad Bolívar., s.f.)

Hoy, se hacen recorridos turísticos por la zona rural de Ciudad Bolívar, donde se aprecia lo maravilloso del paisaje y la vegetación de las veredas Santa Bárbara, Pasquillita, Pasquilla y Mochuelo Alto, además de la calidez y hospitalidad de los campesinos de este territorio, quienes ofrecen lo mejor de sí, para que los visitantes se sientan como en su casa; los guías turísticos muestran la Ciudad Bolívar y un turismo que está dando sus primeros pero fuertes pasos para ser mostrado al mundo.

Durante la visita se realizan actividades como disfrutar del paisaje del embalse la regadera de la vereda Santa Bárbara, conocer una finca mielera y ver los panales de abejas, disfrutar del aire puro de fincas que producen alimentos orgánicos, conocer una huerta en la que los visitantes aprenden sobre diferentes tipos de plantas y practican el proceso de sembrado de la papa; en Quiba existe una danza que le rinde tributo a la papa (producto típico de la zona y la mayor fuente de ingresos de la economía local), la idea es enseñarle al turista la importancia de la papa para sus habitantes y el trabajo de los campesinos de la mejor manera, bailando (Fundación Promotora Ambiental, 2011).

Otra muestra de carácter turístico, es la realizada en la vereda “Mochuelo Alto”, caracterizada por sus ferias y fiestas de bailes típicos y mercado ganadero, donde se comparte culturalmente las expresiones campesinas y se puede observar la bondad que tiene el suelo rural. (Fundación Patrimonio Ambiental, 2011). Se busca que los niños y jóvenes se involucren de tal manera que se recuperen las tradiciones culturales y folclóricas del territorio. También se hace senderismo en la vereda Pasquillita en ecosistemas de paramos y sub paramos, además de disfrutar y degustar productos alimenticios de la región y comprar artesanías hechas con las manos de los campesinos de Ciudad Bolívar; lo cual permite conocer “la otra cara de Ciudad Bolívar” (Asociación turismo rural comunitario Ciudad Bolívar, s.f.).

Con el desarrollo de este proyecto se ha logrado también que los habitantes de esta zona encontraran una alternativa adicional de ingresos sin dejar de lado su actividad principal, se sientan orgullosos de ser campesinos, estén rescatando algunas actividades y prácticas culturales. Actualmente los mismos campesinos están vinculando nuevos productos turísticos como el turismo religioso, el plan es recorrer 5 iglesias de las veredas, dentro de las cuales 3 de ellas sobresalen: la parroquia de Pasquilla, la iglesia de la Virgen del Carmen (construida en 1915), la más antigua de Ciudad Bolívar y la iglesia San Martín de Porras (1958), ubicada en la vereda de Quiba.

No obstante lo anterior, uno de los problemas a los que se enfrenta esta iniciativa turística es que aún son visitados por pocos turistas, a pesar de que están prácticamente inmersos en el mercado emisor de turismo más grande de Colombia; además los campesinos ya tienen capacidades importantes para el desarrollo turístico: están capacitados, tienen productos turísticos para ofrecer, tienen herramientas de promoción como la página de internet, su experiencia se está reconociendo a nivel nacional y tienen una asociación que se preocupa por la gestión del destino.

Dos turistas mencionan: “Fue una experiencia muy agradable porque es ver cómo -con tan poco- se puede construir mucho”. “Nos llevamos una gran impresión porque se muestra el empeño, el empuje y la unión de las personas y eso es fundamental para sacar proyectos de asociación.” (Fundación Patrimonio Ambiental, 2012). Esto significa que se requiere mucho más en materia de mercadeo y comercialización para este tipo de productos, pues, si bien es cierto, las herramientas virtuales posibilitan ser visibles globalmente, la competencia en este sentido es enorme y por ello se necesita buscar nuevas formas de promoción.

Esta experiencia demuestra que los habitantes de la zona rural de Ciudad Bolívar son una comunidad comprometida que quiere continuar desarrollando este tipo de proyectos y siguen aportando de sus propios recursos- así sean pocos - y de su inmenso corazón, todos comprometidos para sacar adelante esta primer asociación de turismo rural comunitario al borde de la ciudad capital, pues como ellos dicen: “Si todos unidos trabajamos para un mismo fin, logramos muchas cosas.”

5. Lecciones para el desarrollo del TRC.

5.1. De arriba hacia abajo (Top-down) o abajo hacia arriba (bottom-up).

Esta experiencia ha surgido por iniciativa de entes externos a las comunidades, en la ideación del proyecto participaron los entes gubernamentales y la Fundación Promotora Ambiental como ente ejecutor. Esto tiene sentido, pues las comunidades indígenas o de campesinos no tienen por qué conocer sobre el turismo como sector económico; pues ellos se han concentrado en conocer de las actividades agropecuarias que han trabajado durante toda su vida.

Esto evidencia que la implementación de proyectos de turismo (independientemente de que sean comunitarios o no; en zonas rurales o no) requieren de alguien (como persona individual) o de un ente (como institución) que jalone de arriba hacia abajo que actúe como mano invisible, para que por lo menos está idea sea contemplada entre las comunidades.

 

5.2. Liderazgo como elemento clave.


A pesar de que la idea inicial surja de arriba hacia abajo, la sostenibilidad en el largo plazo de este tipo de proyectos depende del surgimiento de liderazgos al interior de la comunidad para que posteriormente jalonen de abajo hacia arriba.

La sostenibilidad requiere del surgimiento de líderes al interior de la comunidad que inicialmente impulsen la vinculación de otros miembros de la comunidad, luego fomenten la participación en las actividades de formación y posteriormente persistan en el surgimiento de las fami-empresas y en la comercialización del destino. En últimas el liderazgo es uno de los elementos claves para la continuidad del proyecto.

Lo anterior, sin olvidar que el líder debe pensar en todos los miembros de la comunidad, pues existen evidencias a nivel internacional que también demuestran los efectos perversos del liderazgo, por ejemplo el caso de Amantaní (Perú) en el cual se muestra cómo el liderazgo de los lancheros (quienes controlaban el transporte entre la ciudad de Puno y la isla) excluyó al resto de la población de los beneficios del turismo, pues ellos eran quienes traían a los turistas y los alojaban en sus hogares (actividad que generaba la mayor cantidad de ingresos). (Gascón J. , 2014)


5.3. Inclusión de grupos vulnerables.


La experiencia analizada pone en evidencia que sin importar las condiciones económicas, geográficas y ambientales e inclusive las condiciones de conflicto en el territorio, el turismo puede ser una herramienta para que las comunidades se unan alrededor de proyectos turísticos; solo falta la intención e integración de los actores para lograr un desarrollo de este sector.
Estas poblaciones son de origen rural, y gracias al ingreso al turismo como actividad productiva complementaria, se ha frenado el éxodo especialmente de jóvenes y mujeres al gran mercado laboral que representa Bogotá, trayendo bienestar para ellos como personas y para sus hogares.

5.4. Modelo de innovación social.


El turismo comunitario (TC) parte de las particularidades del territorio (fortalezas y debilidades) y mediante metodologías participativas construye un plan de desarrollo territorial en el que todos los actores tienen cabida, para finalmente implementar acciones para el impulso de actividades productivas que conlleven al bienestar de la comunidad. Esta es la base de todo modelo de innovación social.

Así las cosas el turismo no es el fin, sino más bien el medio para promocionar el desarrollo de las regiones. En otras palabras, sin actividades productivas difícilmente se podrían fomentar las actividades turísticas, pues el TC es experiencial, el turista quiere conocer las actividades propias del destino y para ello no solo quiere verlas sino - incluso – experimentarlas.


5.5. Turismo rural comunitario como metodología para el desarrollo humano.


Dentro del modelo de implementación de TRC, juega un papel importante la formación, la generación y desarrollo de capacidades en la comunidad. Los cimientos del modelo se sustentan en la riqueza de la comunidad; ahora quienes normalmente han sido discriminados por su falta de acceso a los sistemas de educación formal, son valorados por los conocimientos adquiridos a través de la tradición oral y a través de sus experiencias en las actividades productivas; esta riqueza se convierte en las bases sobre las cuales se construye el desarrollo. A partir de allí se diseñan planes de formación para la adquisición de conocimientos empresariales, conciencia ambiental, participación ciudadana y en temas propios del turismo.

De esta manera, se debe entender el proceso de formación de manera integral, en el que se busca fortalecer al ser humano inicialmente y luego a sus organizaciones, en el que son relevantes las capacidades y los conocimientos. Dentro de los conocimientos están en general los relacionados con la gestión empresarial y gestión ambiental; y en particular los conocimientos sobre las actividades turísticas.

 

5.6. Preservación y conservación ambiental y respeto a las manifestaciones culturales.


El entorno ambiental ha sido clave en esta experiencia turística. Actualmente todo negocio - turístico o no – afirmará una actitud sensible con la protección ambiental, sin embargo, para el caso de los emprendimientos turísticos la sinergia que existe entre el turismo y ambiente, es prácticamente imperceptible, pues para el desarrollo del turismo se requiere la conservación del medio ambiente, y esta preservación contribuye al desarrollo turístico.

Las comunidades de campesinos han entendido que la relación hombre – naturaleza debe darse de manera armónica y equilibrada. Como demostración se observó que en las actividades de este proyecto todas se basan en esta relación y buscan precisamente la preservación ambiental.

 

5.7. Revalorización del patrimonio.


Algunas personas ven las experiencias turísticas como una mercantilización de la cultura popular y la simulación de la imagen rural como producto. No obstante esta crítica, también puede verse como la revalorización de la cultura campesina: aunque originariamente la labor de padres o abuelos era trabajar en el campo, hoy por efectos de la modernidad, se desconoce de dónde salen los productos que a diario se utiliza en las mesas. Es incluso un reencuentro consigo mismo y con los antepasados. Así, el trabajo de esta comunidad de Ciudad Bolívar ha permitido poner en valor el patrimonio cultural, natural y humano con el que cuenta la ciudad de Bogotá.


Por tanto, se espera que esta experiencia, no solo signifique una mejora en las condiciones de calidad de vida, sino también que el ser humano sea valorado como tal y por ende que las actividades económicas por él ejecutadas sean para la defensa de la vida: el turismo como constructor de paz, es el mejor ejemplo de ello.

 

5.8. La comercialización: un reto a enfrentar.


Pese a los efectos positivos que se resaltan en la experiencia en Ciudad Bolívar, los micro-emprendimientos turísticos se enfrentan a varios retos que deben ser enfrentados en el corto plazo para asegurar su continuidad futura, por ejemplo falta un sistema de información que permita conocer las preferencias de los turistas, faltan medios modernos para que los turistas realicen sus reservas o paguen, colocando a los nuevos y pequeños operadores turísticos en situación de desventaja frente a operadores turísticos externos. Incluso, tienen dificultades para influenciar sobre la imagen turística de su región, gracias a los nuevos medios y tecnologías de comunicación e información, son los turistas quienes terminan construyendo esta imagen.


Todo esto significa que para que el modelo sea sostenible aún falta trabajar el tema de la comercialización de estos territorios, pues en este punto en que las comunidades tienen las mayores falencias. Ello no significa que sean las agencias de viaje quienes deban representar los intereses de los campesinos, pues en este caso se presentan divergencias en temas como la cantidad de turistas a recibir, pues los microemprendimientos no tienen la capacidad para recibir una gran numero de ellos y tampoco les interesa, pues, por ejemplo pueden dañar sus huertos; lógica que es diferente para quienes realizan la operación de la comercialización.


6. Conclusiones.


El turismo rural comunitario (TRC) se constituye en un modelo de gestión en el que las comunidades locales juegan un papel vital en el desarrollo turístico de un territorio. Este modelo es un ejemplo de cómo lograr un verdadero desarrollo humano sostenible, puesto que con su implementación se busca la puesta en valor del patrimonio cultural inmaterial y la preservación de las áreas rurales, lo cual se traduce a través del desarrollo de micro-emprendimientos turísticos que fortalecen la economía campesina. En Colombia, uno de los primeros casos que se presentaron de este modelo de gestión fue en Ciudad Bolívar, localidad ubicada al sur de la capital colombiana y donde se ubicaron gran número de campesinos desplazados por la violencia de otros departamentos del país y en los que se formaron cordones de pobreza, miseria y polos de concentración de sectores marginados. A pesar de la desesperanza que se vivió durante años en el territorio y a pesar de que muchos creerían que en Bogotá no podría prestarse servicios de turismo rural, la Alcaldía de Bogotá, contrato a la Fundación Patrimonio Ambiental para la implementación del Plan piloto de turismo rural comunitario de las veredas Santa Bárbara, Pasquillita, Pasquilla y Mochuelo Alto de Ciudad Bolívar en Bogotá. En tal sentido este proyecto ha surgido y ha sido implementado de arriba hacia abajo; otras lecciones que ha dejado la puesta en marcha de esta experiencia se encuentran:
i) El surgimiento de liderazgo de las comunidades es un elemento indispensable para la sostenibilidad en el tiempo de este tipo de proyectos;


ii) El TRC es una herramienta de desarrollo para comunidades vulnerables (pobres, campesinos, mujeres, jóvenes, entre otros); que contribuye en la revalorización del patrimonio y preservación del medio ambiente
iii) Este turismo empodera a las comunidades y las convierte en promotoras de su propio desarrollo, eso significa que es un modelo de innovación social ejemplo de un verdadero desarrollo humano sostenible.
iv) El empoderamiento de las comunidades trae como consecuencia el surgimiento de ventajas competitivas creadas a partir de la generación de capacidades; no obstante lo anterior, se requiere la conformación de un equipo que lidere la promoción del destino, como un elemento fundamental en el éxito del mismo.


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Desarrollo endógeno y turismo: Influencia de las estructuras institucionales europeas en México. Caso Masehual Siuamej Mosenyolchicauani en Cuetzalan, Puebla

Beatriz Herrera López Benemérita Universidad Autónoma de Puebla Colegio de Tlaxcala A.C. beatrizherreralopez@gmail.com
Ángel Perea Balbuena Benemérita Universidad Autónoma de Puebla Colegio de Tlaxcala A.C.
Luis Fernando Salazar Monsalve Benemérita Universidad Autónoma de Puebla Colegio de Tlaxcala A.C.


Resumen

Se presenta una reflexión sobre el desarrollo endógeno y el turismo, realizada por tres académicos que incorporan resultados a sus trabajos de investigación doctoral en desarrollo regional y geografía, con el tema en común del turismo. No es pretensión de este documento presentar un estudio histórico que promueva un debate sobre los hechos pasados, sino resaltar momentos que han marcado a la sociedad mexicana en su devenir y poner en contexto lo que hoy se entiende por desarrollo local-endógeno. Se trata entonces de reflexionar sobre el proceso de colonialización del desarrollo en Latinoamérica, para entender la dinámica del desarrollo endógeno en México a través del análisis de estructuras europeas y la nueva dinámica económica, exponiendo finalmente el caso de la organización indígena Masehual Siuamej Mosenyolchicauani de Cuetzalan, Puebla, México, quienes trabajan de manera ejemplar el turismo en su comunidad. La investigación es cualitativa.

Palabras Clave: Desarrollo endógeno, turismo, comunidades indígenas, Cuetzalan

 

Abstract

A reflection appears on the endogenous development and the tourism, realized by three academicians that they incorporate turned out to its works of doctoral investigation in regional development and geography, with the topic together of the tourism. It is not a pretension of this document to present a historical study that promotes a debate on the past facts, but to highlight moments that have marked the Mexican society in its occurring and its setting in context what today is understood by local - endogenous development. It is then reflect on the colonization process of development in Latin America, to understand the dynamics of the endogenous development in Mexico across the analysis of European structures and the new economic dynamics, exhibiting finally the case of the indigenous organization Masehual Siuamej Mosenyolchicauani of Cuetzalan, Puebla, Mexico, who are employed in a model way the tourism at its community. The reseach is cualitative.

Keywords: endogenus development, tourism, indigenous people, Cuetzalan.


1. Introducción


Escribir una reflexión sobre el desarrollo local-endógeno en los inicios del siglo XXI, justo cuando la corriente neoliberal ha dado cuenta del peligro de dejar al mercado como agente regulador en los territorios, es harto complejo y osado. Cada circunstancia es distinta sólo por condición humana, sin embargo, la historia de los jóvenes Estado Nación en Latinoamérica con respecto a Europa (hace apenas 205 años aproximadamente) hace necesario revisar cómo ha sido el proceso histórico para entender el actuar de los “agentes del desarrollo del siglo XXI” A partir de una investigación documental, se presenta el presente documento con reflexiones que contribuyen a tres investigaciones de tesis doctoral en desarrollo regional y geografía. No es pretensión de este documento presentar un estudio histórico que promueva un debate sobre los hechos pasados, tampoco pretende ser un estudio del marxismo estructural, en donde lo verdaderamente importante son las estructuras subyacentes y no los hechos observables que con frecuencia obscurecen la verdadera naturaleza de esa estructura según Goldier. Otra crítica de los estructuralista es la tendencia de muchos marxistas a la investigación histórica, porque el historicismo se centra en datos empíricos e ignora la estructura subyacente Ritzer (1993, p.177) cita a Goldier (1972) Se incorpora resultado de la investigación en el caso del turismo en comunidades indígenas de Cuetzalan, Puebla, México. Este documento intentará mostrar las estructuras europeas desde una dimensión del desarrollo local endógeno principalmente la cultural, sin que se sea la única, porque también se toca el tema social, económico y ambiental y la experiencia desde un caso particular en torno al turismo.


2. Breve reseña histórica de las estructuras vigentes en la actualidad


México es un territorio con antecedentes de culturas antiguas invadidas por españoles en el siglo XVI. El choque de dos culturas en lo que se conoce como la conquista, ha sido más que una necesidad histórica; este hecho fue y sigue siendo el más violento acontecer que provocó un impacto estructural no sólo en la forma de organización del espacio, sino en la consciencia de los habitantes originarios, con efectos hasta el inicio del siglo XXI. Los orígenes de uno de los problemas sociales más importantes que confronta nuestro país, a saber el de la heterogeneidad racial y cultural de sus habitantes:

“En el momento que se sucitó el contacto del hombre de occidente con el indio, existian en el territorio que hoy limitan las fronteras de México, una diversidad de grupos étnicos tan considerable que, cuando menos 125 idiomas distintos y un número indetermindo de dialéctos y variaciones dialectales eran hablados por gentes que no se entendían entre si, por carecer de un medio de relación común. El nahua había adquirido características de lingua franca en toda la zona dominada por la confederación Azteca; mas este dominio estaba reducido a la porción central del país y se diluía al norte, donde tarascos y chichimecas se establecieron y al sureste habitado por grupos mayences. Los antropólogos físicos agruparon a todos los grupos éticos en la raza amerindia” (Aguirre & Pozas, 1981: 12).


Este primer contacto no sólo fue evidente en lo racial, sino en la organización del territorio, las jerarquías, la religosidad, los alimentos, las formas de intercambio, la guerra y en general usos y costumbres incomprensibles para los conquistadores Europeos. Cualquiera que haya sido el número efectivo de habitantes al momento de la conquista, la hetereogenidad era parte incontrovertible (Aguirre & Pozas, 1981: 17). Este contacto tuvo como característica común la dominación del nuevo mundo americano, realizado en México en los primeros años del siglo XVI, es evidente que no hubo extinsión de la población nativa, sino su sojuzgamiento mediante la organización de un modo de convivencia entre vencedores y vencidos en el que ambos grupos disfrutaron de obligaciones, derechos y lealtades codificados en la institución de una sociedad dividada por castas (Aguirre & Pozas, 1981: 18).


Una de las estructuras que puntualmente se impacto fue la del territorio. La base territorial de las culturas antiguas de México tenían una forma distinta de organización, son tres las formas que principalmente se identificaron en las comunidades indígenas; a saber: la dispersa, la centro-ceremonial o intermedia y la compacta (Aguirre & Pozas, 1981). La propiedad privada europea vino a ser una demoledora mole para la base territorial de los grupos indios de México, que no sólo veían a su territorio como proveedor de todo, sino algo sagrado al que se le rendía culto a través de sus dioses relacionados todos con su entorno, la naturaleza:

“Los grupos étnicos que constituyen la minoría subdesarrollada del país tienen elaborada una carta de derechos particular no escrita, que gobierna la relación total del hombre con el suelo, esto es, la práctica de la agricultura, la apropiación de sus productos, el trabajo cooperativo en la siembra y en la recolección, la intervención que en este trabajo tiene la familia y los grupos sociales más complejos y la participación de esos grupos en ritos y creencias mágico-religiosos comunes …La carta de derechos que norma estas relaciones es la tenencia de la tierra y su origen arranca del establecimiento original de los indígenas en el territorio que hoy forman la superficie de la República, es deccir, antes de su contacto con el hombre de occidente” (Aguirre & Pozas, 1981: 54-55).


La concepción del territorio y del trabajo en las culturas antiguas fue colectivo y sagrado en contraposición de la propiedad privada individualista y desprovista de espiritualidad, más cercano al valor económico, a la mercancía:


“El concepto de propiedad absuluta seguía fundamentalmente las normas de derecho romano que imprimió a la posesión territorial características secularizantes e individualistas tan marcadas que la tierra fue considerada como mercancía…el concepto de propiedad de los indígenas difería notablmente. La tierra estaba en manos de la comunidad; su naturaleza era sagrada; no podía venderse, rentarse o quedarse sin utilización por tiempo indefinido; por tanto se hallaba desprovista de valor como mercancía. Al pasar de generación a generación, por el mecanismo de herencia, la familia no adquiría derechos de propiedad sobre la parcerla en usufructo, aún cuado esta viniese en línea recta de un atepasado remoto; el único derecho admitido era el del usufructo y la preferencia al uso de la parcela ancestral” (Aguirre & Pozas, 1981: 55).

La base territorial es una estructura que actualmente pemanece, a pesar de los años y la mucha resistencia que ha habido en terminos de su defensa y usufructo. La tenencia de la teirra según Aguirre Beltrán (Aguirre & Pozas, 1981: 55) tiene multiples factores:

 La comospisción físico-química del suelo
 La naturaleza de las cosechas que en ellos se levantan
 Las variaciones de climas
 La diversidad de los sistemas económicos en uso
 Los tipos de normas hereditarias
 La distinta organización política
 La influencia del culto a lo sobrenatural

Aunado a la base territorial, se suma otros elementos a la organización del trabajo, este considerado como otra estructura vigente hasta nuestros días. Se incorporó la utilización del arado en el cultivo del maíz; la siembra y el aprovechamiento de las cosechas de lucro, como el trigo, en la antigua econonomía de susbsistencia; el uso del dinero como instrumento capaz de pagar productos y trabajo; la aportación de normas bilaterales en el viejo sistema hereditario y algunas otras innovaciones más, particularmente en el campo de la tecnología, influyeron grandemente sobre las formas de tenencia. No provocaron en ningún momento -cabe aclararlo- la adopción indiscriminada de estas innovaciones, sino su reintrpretación dentro de los patrones aborígenes para ajustar las antiguas formas de tenencia con la nueva situación (Aguirre & Pozas, 1981). Aunque estas incorporciones pretendía desplazar a las formas de trabajo, a final lograron sólo coexistir. Se puede entonces ientificar dos sistemas de propiedad: El occidental o privado y el indígena y comunal. Estos dos enfoques gozaron de “un equilibrio durable que fue bruscamente roto en la época independiente” (Aguirre & Pozas, 1981: 56). “La colonia no tenía quién ni por qué pensar, la metropolí lo hacía por ella. Lo máximo a lo que podía aspirar es a formar sus letrados, sus hombre cultos, en la metropolí según los patrones culturales allí imperantes” (Marini, 2011:68).

Hasta la época independiente sobresalen entonces como nuevas estructuras aportadas por la colonia, claramente de influencia europea, la base territorial (de lo comunal a lo privado) el uso del arado para trabajar la tierra con orientación de lucro, el dinero como instrumento de cambio y nuevas normas del nuevos sistema hereditario. Aunado a lo anterior, se puede considerar la nueva conciencia que se gesta en la población, particularmente indígena, marcada por el racismo de un territorio gobernado por castas:


“En la época colonial había grupos de población, racial y culturalmente definidos, que hemos clasificado con las denominaciones de europeos 15,000; africanos 10,000; indígenas 3,676,281; euromeztizos 1,092367; afromestizos 624,461, e indomestizos 704, 245 individuos…en 1810 había logrado el mestizaje –euro-afro e indomestizo-que representaban el 39.5% del total, a costa del decremento proporcional de la gran masa indígena, 60% del total que seguía siendo el grupo de población mayoritario. En el México colonial los europeos y euromestizos constituían la casta dominante, los indígenas la casta sojuzgada y los afro e indomestizos la intercasta con un porcentaje del 21%” (Aguirre & Pozas, 1981: 18-19).


México inicia un proceso de independencia con una mayoría indígena que, sin ser reconocida como casta importante en las decisiones del rumbo del territotio, es la que soporta el trabajo en el campo y en las ciudades como servidumbres. En 1830 la nueva metropoli, Inglaterra no daba demasiada atención en América Latina:


“Tampoco hay que olvidar que, sólo a partir de ese mismo año y en un período relativamente largo, la navegación a vapor comienza a imponerse.. no son estas razones absolutamente decisivas para determinar los tiempos y modos de incersión de América Latina en el mercado mundial, ya que dependieron de la capacidad de los nuevos grupos dirigentes criollos para imponer su hegemonía sobre las oligarquías locales y asegurar su poder sobre un territorio dado, al tiempo que proceden a somenter a los sectores no intergados, por lo general a los indígenas” (Marini, 2011:63).


“La idenpendencia con la consiguiente inserción en la división internacional del trabajo y la formación de los estados nacionales, nos obliga a un esfuerzo para lo que no estábamos preparados. Carecíamos para ello, de resortes propios: Escuelas, universidades, tradición cultural, así como industrias y tecnología para asegurar la reproducción de nuestra econmía” (Marini, 2011:68).


Con la independencia nace el estado nacional: México, joven nación sin un rumbo claro con sus propia crisis estructural, porque no había justamente estructura que soportara la tan ansiada libertad. Ruy Mauro Marini habla de una segunda acumulación originaria, que se diferencia de la que tuvo lugar en la colonia, en la medida que se orienta a sentar las bases de la burguesía y Estados Nacionales (Marini, 2011). La conformación de varios países derivaría en buena medida de la estructura sociopolítica heredada de la colonia y no se apartaría fundamentalmente de la articulación en torno a los centros y subcentros comerciales y adminsitrativos que ella dejaría: México, Lima, Buenos Aires, Río de Janeiro, Santiago, Montevideo. Casi todos puertos, cuando no lo son, los nuevos grupos dirigentes se anexan las salidas al mar que necesitan, como Veracruz o contraen alianzas con comerciantes que las dominan (Marini, 2011).


En este sentido la crisis de capacidad intelectual para llevar a México a “algún lugar” se evidenció después de lograr la independencia, cuando los ojos impávidos de muchos liberales fueron testigos de la entrada de Carlota y Maximiliano a México en 1861 ante lo cual Justo Sierra exclamó: “Apenas se puede creer que los mismos mexicanos acepten un emperador de procedència francesa”. Justo Sierra con Antonio Caso se distinguieron como representantes de la corriente culturalista en México:


“En esos años los mexicanos de tendencia liberal, opuestos al conservatismo tradicional, dieron importancia a su Presidente Benito Juárez, indígena, quien defendió la legalidad republicana y dictó las Leyes de la Reforma en 1859. Entre los años 1861 y 1867 se instauró el Imperio de Maximiliano con la intervención francesa. Con la lucha constante de los mexicanos republicanos, el Imperio fue derrocado y Maximiliano fusilado en 1867, restaurándose la República. En 1867, Benito Juárez fue reelegido Presidente de México; asimismo en 1871 hasta su muerte en 1872. Para Justo Sierra, el símbolo de la grandeza y autenticidad del pueblo mexicano fue el Presidente Benito Juárez, a quien dedicó su libro “Juárez, su obra y su tiempo” (Ocampo, 2010: 16).


La época de liberalismo como en la colonia deja también estructuras a las que nuevamente los grupos indígenas terminan por adaptarse. En esta época se reforzó las tendencias individualistas y secularizantes de Occidente, al lograr la sepación del poder civil y religioso (Ley del 25 de junio de 1856), comprendió no sólo las corporaciones eclesiásticas, sino también a las comunidades indígenas. La tierra indígena, fraccionada y convertida en mercancía, pronto pasó a manos de grandes terratenientes que dejaron sin base territorial a las comunidades. Los cambios fueron reinterpretados por las comunidades indígenas resistentes para permitir que siguiera funcionando una coherente y estable estructura social de la comunidad. (Aguirre & Pozas, 1981). En terminos del comercio internacional, fue justamente el surgimiento de las naciones, la circunstacia para que éste fuera posible. Ya en esta dinámica se reconce como estructuras nuevas la separación de poderes: Civil y religioso que acentúan aún más el territorio fraccionado y la exclusión de los grupos indígenas que provoca en años subsecuentes una revolución social que nuevamente contribuye a generar nuevas estructuras:

“Una vez que el liberalismo de impuso como la doctrina por excelencia del estado Latinoamericano y con más fuerza aún tras la emergencia de la escuela neoclásica, que retomó de los clásicos la teoría de las ventajas comparativas. Ello tenía una implicación que, trascendió lo económico, moldeaba la conciencia de las naciones de la región: siendo bueno y natural que hubiera economías industriales y economías primarias (agrarias o mineras), y el resultado de ello, el privilegio para la clase dominante, ésta no vaciló en proclamar la vocación agraría de América Latina, asumiendo como destino histórico lo que no era, sino fruto de la divisón del trabajo” ( Marini, 2011: 67).


En el porfiriato nuevamente la tendencia es a buscar talento para organizar el territorio mexicano, influenciado sobretodo por francéces, y con inversiones estadounidense se da un impuso la infraestructura víal, siendo la más representativa la de ferrocarriles. Treinta años de dictadura terminó por gestar la revolución social. En terminos de las nuevas estructuras se reconoce fielmente a las haciendas que nuevamente invaden territorios de los pueblos originarios:


“En 1910 se levanta la estructura social de la hacienda; institución colonial que había prolongado en cien años la sugeción al dominio extranjero. Su base territorial en las mercedes de sitios de ganado mayor que el gobierno virreinal concedió a los hijos y nietos de los conquistadores, en pago de los servicios hechos por estos a la Corona. El incremento de esta base territorial se realizó a favor de las composiciones de tierras llamadas “Realengas”, por cuyo medio se dio la unidad a un conjunto de lotes separados entre sí por franjas de terrenos sin dueño aparente, en realidad, propiedad de comunidades indígenas” (Aguirre & Pozas, 1981: 73).


La revolución mexicana deja una estructura en la base territorial: El Ejido. Llegó a sustituir formas de de explotación tipo junker o terratenientes que prevalecían a finales del siglo XIX en su versión porfiriana para promover los aprovechamientos tipo farmers y acabar con lo latifundios (Bartra et al, 1999) Esta particular forma de tenencia de la tierra tiene sus propias particularidades en su funcionamiento y ha tomado una lógica en que los ejidatarios han impregnado su personalidad en usufrutcto de la tierra.


En México, es la constitución de 1917 consagro el derecho a la educación (artículo 3°) al trabajo (123) y a la tierra (27). Se jactaba de que como “Francia, la Revolución Mexicana tendrá el orgullo legítimo de mostrar al mundo que es la primera en consignar en una constitución los sagrados derechos de los obreros” (Moctezuma, 2016). En el caso del artículo 127 los derechos de los ciudadanos tienen al uso de la tierra se comprendía a la población indígena como a la no indígena. Nuevamente los grupos indígenas se adaptan a las nuevas cicuntancias. “La coerción ejercida, no significó la aceptación total de la nueva cultura, sino su reiterpretación dentro de los viejos patrones de las culturas indígenas. El proceso de cambio cultural en la hetereogenidad existente no se realizó, como es lógico suponer, con igual intensidad” (Aguirre & Pozas, 1981: 19).

 

3. Territorio actual.


En los años 50 del siglo XX, superadas las crisis por las guerras mundiales, las nuevas relaciones entre la organización moderna del trabajo y la forma de vida de los asalariados tuvieron desconexión, lo que provocó la crisis (Guillen, 2005). El Estado de Bienestar, con los aportes John Keynes, quien intentó alejarse de las teorías neoclásicas y hace una fuerte crítica a ellas, concentrándose en el origen de las crisis, rechazando la idea de equilibrio; a su vez propone un aparato gubernamental encaminado a reducir las desigualdades sociales. En su teoría general de la ocupación, el interés y el dinero se argumenta la intervención del Estado, y aunque Keynes no elaboró un modelo de crecimiento, se utilizó por otros economistas para elaborar modelos de crecimiento económico. El planteamiento de Keynes fue muy atractivo para Latinoamérica. Algunas ideas sobresalientes de su aporte son (Ornelas, 2012):

 La política de crecimiento debía evitar que los incrementos de los productos se concentraran, se trataba más de distribuirlos entre los factores de producción.
 Al reconocer actividades 104apitalisme104 permitían lograr con mayor rapidez y cuantía los aumentos en la productividad.
 Se fortaleció el criterio de identificar al crecimiento con el desarrollo y a éste con la industrialización que en su momento que había elevado índices de crecimiento
 El desarrollo económico se reafirmó como un aumento rápido y sostenido del producto real por habitante

El Estado de Bienestar se caracteriza por la intervención del Estado en la satisfacción de las necesidades de la población en un territorio, pensamiento que permeo en Latinoamérica y el cual influenció a la política pública, impactando a los sectores económicos. En este período se puede ver la forma de concebir y satisfacer necesidades, las cuales se orientaron desde lo económico y desde la satisfacción de estas a partir de valores de uso y valores de cambio:


“Marx define la mercancía como valor de uso del siguiente modo: «La mercancía es (...) una cosa apta para satisfacer necesidades humanas, de cualquier clase que ellas sean.» A este respecto es irrelevante el hecho de que se trate de necesidades del estómago o de la fantasía. La satisfacción de la necesidad constituye la conditio sine qua non para cualquier mercancía. No existe ningún valor (valor de cambio) sin valor de uso (satisfacción de necesidades), pero pueden existir valores de uso (bienes.) sin valor (valor de cambio), si bien satisfacen necesidades (según su definición)” (Heller, 1986:21).


El capitalismo mercantilizó las necesidades, se crearon falsas mercancías: el trabajo y el dinero (Polanyi citado por Collin, 2014). “Al requerir dinero para satisfacer necesidades, y al ser éste difícil de obtener, se convirtieron en pobres. Depender del dinero para satisfacer necesidades, convierte en pobres a quienes no lo eran” (Collin Harguindeguy, 2014:26).

Es así como se empieza en la actualidad, a ser conscientes de la realidad de las naciones en América Latina y particularmte en México, com un grupo de intelectuales que invita a descolonizar el desarrollo, promoviendo la reflexión sobre la historia que ha marcado al país que hoy es, pero también reconociendo los saberes, palabras, usos y costumbre de los pueblos originarios que actualmente son minoría, pero siguen siendo los guardíanes del patrimonio natural y cultural del país en resistencia pacifica para conformar un territorio hetereogéneo, en donde coexisten dos formas de concebirlo, de vivirlo y aprovecharlo.


Con respecto al desarrollo regional local, éste queda instaldao en “América Latina sujeto a una doble subordinación: a las formas de imaginar el desarrollo “desde” el centro y a los lineamientos supreestructurales de ideas macro económico-sociales de matriz neoliberal, impulsado por organismos supranacionales y los think thanks neoliberales que procuran desmantelar los patrones redistributivos keynesianos y dependentistas de la posguerra” (Fernández, 2008:27).


3.1. Desarrollo endógeno/local de México.


Descolonizar el desarrollo no intenta entonces exterminar las estructuras heredadas por un proceso histórico, sino a repensar la actual y buscar la naturaleza de nuestras estructuras productivas que permiten reconocer la diversidad. Estas existen, funcionan, llevan a los pueblos originarios a una lógica incomprendida para el modelo neoliberal. Tanto en la colonia del siglo XVI como en la actual colonización del mercado, es posible observar lo que Aguirre Beltrán comenta para la primera: “la coerción ejercida, no significó la aceptación total de la nueva cultura, sino su reinterpretación dentro de los viejos patrones de las culturas indígenas” (Aguirre & Pozas, 1981: 19).


La reflexión sobre el concepto de desarrollo es compleja y puede tener múltiples interpretaciones. Para tener aún más precisión, el desarrollo está vinculado fuertemente a los procesos territoriales, y ha evolucionado en función al concepto que se ha tenido históricamente del territorio, este entendido al inicio como simple contenedor desde la colonia hasta alcanzar los conceptos de crecimiento económico de la economía clásica, representada por economistas como Smith, Ricardo y Marx o con otros elementos de orden social relacionados con la adecuada distribución del crecimiento, autores como Marshall, Walras, Pareto, Pigou (Boisier, 2001) son los más representativos.


Pensar el territorio implica también pensar en el espacio, pues es un elemento que permite entender el territorio. En la explicación de Saquet, el territorio es una construcción social, histórica y relacional, vinculado a procesos de apropiación y la territorialización es apropiación social. Sociedad-tiempo-naturaleza y territorio son son indisociables y esto da una dimensión distinta de lo que se entiende por desarrollo (Saquet, 2015), porque así como ha evolucionado el concepto, también los procesos económicos que en él se desencadenan, Bosier afirma que concepto de desarrollo tiene sus raíces más en la economía neo-clásica que en la clásica (Boisier, 2001).


El calificativo de regional-local implica un análisis separado. El desarrollo regional-local tal como la plantea Víctor Fernández, ha delineado una plataforma que converge estandarizadamente en concebir y analizar las regiones y localidades. Plantea que dicha plataforma en América Latina resulta funcional a la recreación/reafirmación de un “relato colonial de desarrollo” (Fernández, 2008). Afirma que “mientras la idea de una “manual de buenas prácticas del desarrollo local” se consolida y la “plataforma común regionalista-localista” se difunde hegemónicamente entre instituciones, programas y políticas , las desigualdades sociales y territoriales se disparan y la posibilidad de que las regiones –países-periféricas alcancen a las centrales se torna quimérica (Fernández, 2008). Se actua de la misma forma que en la colonia y/o virreynato, las élites dominantes tienden a buscar referentes europeos aunados a una forma de vida que se parezca a la “american way of life” y sigue el fin último del cosumo masivo como meta del desarrollo que planteaba W. Rostow.

Fernández (2008), plantea su hipótesis a partir de lo que el denomina “relato colonizador” y sostiene que el desarrollo en América latina está sujeto a una triple subordinación, ya que viabiliza las reproducciones del capital global y, a partir de ello, o por ello, contribuye - inversamente proporcional a sus propósitos- a consolidar las formas de desigualdad y exclusión que dominan la región y, afectan negativamente a actores que sostiene o dice potenciar (Fernández, 2008). Coincide el autor en que existe una colonización a partir, por un lado de imaginarios y representaciones sociales germinados en el centro (Europa), que se transmiten acríticamente hacia la periferia (América Latina) como una continuidad con formas de larga tradición de relatos colonizadores, que condicionan, moldean, limitan y –lo que es peor- ocultan las “representaciones/discursos y prácticas” desde y para los actores y territorios periféricos (Fernández, 2008), que aún tienen una política gubernamental impreganda de neoliberalismo que cada vez gana terreno en el marco regulatorio al que se le suma una crisis de identidad de la sociedad mexicana. Fernández también reconoce:


“una subordinación en el contextoanterior a las redes trasnacionales, de ideas y prácticas (y fianciamientos) neolibrales que, también originadas y potenciadas desde el “centro”, pero con plataforma en otros nodos de elaboración , encuentran anclaje hegemónico en las cupulas de los organismo supranacionales y nacionales, para permear desde allí las “representaciones” de cómo deben operar las sociedades para alcanzar el desarrollo, y a partir de esas representaciones, fijar las directrices estructurales para “alternar los obstáculos/distorciones al desarrollo” (Fernández, 2008:27).


4. El turismo por la organización Masehual Siuamej Mosenyolchicauani, dentro de la región Cuetzalan, Puebla


La construcción de una región actualmente obedece a elementos de carácter económico, social, ambiental o cultural. En ocasiones las configuraciones de la región desde lo económico por ejemplo, puede pasar por alto elementos culturales, los cuales son relevantes en términos del comportamiento de las personas, que en futuro incidirá en los resultados. Es harto más complejo entender el territorio desde el ámbito cultural, el territorio es más que un espacio plano, llano y homogéneo.


Al territorio se le reconoce hoy como un entramado más complejo que el de sólo ser un espacio contenedor, como lo reconocía antes la geografía física (Gasca, 2009) Desde el espacio geográfico absoluto se tiene una dimensión solamente física, pero desde el relativo se incorporan elementos de relaciones humanas que permanecen, procesos que se apropian, se identifican y crean cultura; es entonces cuando se habla de territorio. Se suman a su estudio otras nociones como las de territorialidad y temporalidad, junto con los conceptos de territorio, tiempo y lugar, sin dejar de lado el paisaje, el espacio y la región (Saquet, 2015).


Cuetzalan, del Progreso, es un municipio que se ubica en la sierra nororiental de Estado de Puebla, México, dentro de la región socioeconómica II junto con 31 municipios de los 217 que existen en el estado (INAFED, 2010) Un territorio con población mayoritariamente indígena (67.7%) de un total de 47,433 habitantes en el 2010 se estimaron 32,132 hablantes de alguna lengua indígena en su mayoría náhuatl (30, 354) pero también totonaco en una minoría (75) (INAFED, 2015) Cuetzalan cobra importancia en la mapa del Estado en las últimas dos décadas por su incursión en la actividad turística, en el 2010 recibió 123,731 visitantes con una derrama económica de $72,490,850.00.


Cuetzalan tiene 8 juntas auxiliares que agrupan a 135 localidades y pertenecen al Estado de Puebla, aunque no siempre haya sido así. El antecedente de territorio se ubica en la región cultural conocida como el Totonacapan, etimológicamente proviene de vocablos nahuas de la palabra totonaca que significa “tres corazones” tutu: Tres y nacu: Corazón. Algunos investigadores asocian la existencia de tres grandes confederaciones; Tajín, Zempoala y Yohualichan (Museo Etnográfico, 2016). En los años 381 y 481 d.C. ocuparon la parte central del Golfo de México en Veracruz y se extendieron a Chiconcuautla al Estado de Puebla. Su base económica fue a agricultura y el comercio. Los cultivos principales fueron el maíz, frijol, tomate, chile, cacao, camote, ciruela, zapote, algodón y vainilla; los trabajos manuales se hacían en torno a cestería, elaboración de telas de algodón y bordados. El Tajín en Veracruz alcanzaría su progreso hacia el 750 d.C. (Museo Etnográfico, 2016).


El Totonacapan es entonces la región cultural a la que Cuetzalan pertenece. El esplendor de ésta región se ubicó en los años 750-1000 d.C, sin embargo, los pobladores tuvieron paulatinamente que desplazarse hacia las costas debido a las diferentes invasiones, empezando por la conquista Tolteca, pero finalmente fueron conquistados por la triple alianza bajo el poderío del Huey Tlatoani Axayácatl (1469-1481d.C.) y fue cuando los nahuas dominaron esta región, que como se mencionó anteriormente hoy son mayoría frente a los totonacas y mestizos.


A estas invasiones le siguió el ordenamiento colonial, organizado bajo el esquema de encomiendas, por medio del cual la corona otorgaba una extensa área territorial y a sus habitantes, a un español, y era él quien explotaba a los indios. Cuetzalan formó parte desde 1522 de la encomienda de Pedro Cindos de Portillo y de Hernándo de Salazar, que abarcaba Hueytlalpan, Xonotla y Tlatlauquitepec. A esta organización de tierra le siguieron los corregimientos, por medio de los cuales la corona buscaba congregar a los habitantes dispersos para mantener control, que una vez que la encomienda quedó sin sucesor pasó a la supervisión del corregidor de Tlatlauquitepec, En el siglo XVII pasó a pertenecer al corregimiento de San Juan de los llanos (Libres) y posteriormente a Zacapoaxtla. En 1750 se separó de Zacapoaxtla e inicio su desarrollo autónomo (Museo Etnográfico, 2016).


La población india, como muchas en el México antiguo, tenían una forma de organización, usos y costumbres distintas al de los conquistadores españoles. El lenguaje, la comida, el vestido, las ceremonias asociadas a la naturaleza representada por diferentes Dioses. Yohualichan se puede clasificar dentro de la base territorial como centro-ceremonial, el vocablo proviene del náhualt y significa “casa de la noche” ubicada a 8 km de Cuetzalan y a 60 km en línea recta del Tajín en Veracruz. Sus primeros ocupantes fueron totonacas y su apogeo fue entre los años 600 y 9000 d.C. (Museo Etnográfico, 2016).


Las invasiones, los desplazamientos, las distintas formas de organización del territorio y de la base territorial de los pobladores originarios del Totonacapan y particularmente de Cuetzalan, han puesto en relieve que “uno de los problemas sociales más importantes que confronta nuestro país es el de la heterogeneidad racial y cultural de sus habitantes” (Aguirre & Pozas, 1981:12). A lo anterior se puede agregar que no necesariamente se tiene que concebir como un problema, sino como una característica del territorio que debe considerarse para entender y comprender la dinámica actual en las nuevas concepciones del desarrollo y del desarrollo regional y particularmente de fenómoeno moderno conocido como turismo.


Actualmente la vivienda de los pobladores de la comunidad indígena es de paredes de adobe blanqueadas con cal, con planta cuadrangular, piso de tierra, sin ventanas y con una sola entrada. Una sola pieza en las que se ubica alcoba y cocina, es donde comen, conviven y duermen. No hay muebles, usan petates o tapetes de palma, colocados en el suelo en donde se sientan y duermen. Emplean cestos para guardar semillas y otros alimentos. Usan braseros2 para cocinar y tienen altares para sus dioses. Las casas tienen parcelas con una pequeña huerta y corral con algunos animales domésticos que sirven para complementar la alimentación, para mercar o para ser consumidos en ocasiones especiales. En la misma parcela se encuentra un baño y el temazcal (Museo Etnográfico, 2016). También se observa la incorporación de otros elementos en las viviendas como el televisor, el radio, sillas y mesas de madera dispuesta para ser funcionales, no para decoración. Los altares están asociados a santos y a un dios, de la religión católica; todo ello influye en los estilos de pensamiento pero no en sí mismos, sino dentro de unidades sociales a las cuales esos estilos de pensamiento les sirven como medio de comunicación (Douglas, 1998) y esto en la interpretación de sus acciones.

La comida de los pobladores actuales tiene su base en el cultivo del maíz, chile, frijoles, frutos y vegetales locales, animales domésticos cocinados en fogones y con utensilios como el comal, metates, molcajetes, cazuelas, cucharas, vasijas y ollas de barro (Museo Etnográfico, 2016). En las viviendas se observan otros elementos incorporados también en términos de la funcionalidad, estufas de gas, ollas de peltre y aluminio, vasos de cristal y plástico, refrigeradores para la conservación de los alimentos. En el vestido siguen utilizando el algodón sin color. El color está en la faja roja alrededor de la cintura de las mujeres que significa suerte, y el “hupil” pequeño chal de algodón de bordado abierto con decoraciones pequeñas donde también el color rojo es predominante. Las blusas de la mujer tienen un bordado en la franja superior de hombro a hombro, en donde los colores y las formas evocan el entorno que habitan: aves, flores, personas son los protagonistas de sus estampados. Los rituales funerarios son también expresiones características de la región. La expresión coloquial “ya se petateo” que hace referencia que “ya se murió” encuentra su origen en la forma en que envolvían en un “petate”3 al difunto para enterrarlo.


Tanto en las características de la vivienda, como en el de la comida y el vestido no solamente el primer impacto de los colonizadores españoles causó modificaciones y adecuaciones a las cotidianas formas de vida, Aguirre Beltran escribe:


“El contacto con el viejo mundo europeo y el nuevo americano, realizado en México en los primeros años del siglo XVI, no implicó necesariamente al extinción de la población nativa, sino su sojuzgamiento mediante la organización de un modo de convivencia entre vencedores y vencidos en el que ambos grupos disfrutaron de obligaciones, derechos y lealtades codificados en la institución de una sociedad dividada por castas. (Aguirre & Pozas, 1981:18) La coerción ejercida, no significó la aceptación total dela nueva cultura, sino su reiterpretación dentro de los viejos patrones de las culturas indígenas. El proceso de cambio cultural en la hetereogenidad existente no se realizó, como es lógico suponer, con igual intensidad” (Aguirre & Pozas, 1981: 19).


Es así como los nahuas que habitan hoy Cuetzalan, continuan con usos y costumbres originarias pero adaptadas a la realidad actual, en donde tiene que lidiar con las nuevas configuraciones territoriales que dividieron la región del Totonacapan en dos estados: Puebla y Veracruz y provocan el localismo de expresiones culturales como por ejemplo las danzas. En el año 2009, la ceremonia ritual de los voladores fue declarada por la UNESCO como patrimonio inmaterial de la humanidad, y la reconoce como una danza asociada a la fertilidad que ejecutan diversos grupos étnicos de México y Centroamérica, en particular los totonacos del Estado de Veracruz, situado al este de México. Su objeto es expresar el respeto profesado hacia la naturaleza y el universo espiritual (Unesco, 2008). Lo anterior provoca en la población enojo porque defienden que no son voladores de Papantla, sino que son voladores de Cuetzalan, haciendo referencia a que Yohualichan fue primero que Tajín, en realidad es la región del Totonacapan a la que ambos pertenecen. El territorio entonces se concibe como se decía al inicio, como algo más complejo de estudiar que va mas allá de fronteras económicas y políticas. Los elementos culturales dan a estos una lógica que pocos comprenden frente a la respuesta de los habitantes a políticas públicas, aciones o decisiones centralizadas.


La importancia del espacio ha estado subordinada a la del desarrollo y la transformación, es decir al tiempo. Cada día la dimensión espacial se ha revalorizado, y ha adquirido una relevancia fundamental para comprender los procesos contemporáneos (Ramírez, 2011). Blanca Rebeca hace una reflexión sobre la sustitución de conceptos, el de territorio por el de espacio; pero va más allá, no sólo se percata de tal sustitución sino de que el concepto de desarrollo siga siendo el mismo con la implicaciones que esto supone. Sostiene que existe una desarticulación de espacios, todavía considerada por algunos como oposición entre el campo y la ciudad, así como entre las regiones que buscaban sus trasformaciones aisladas y por si mismas sigue siendo una práctica común (Ramírez, 2011), lo cual en turismo sucede con frecuencia.


Cuetzalan con la dinámica turística de hoy hace que nuevamente los pobladores tenga otro encuentro con formas distintas de pensar, ideologías, usos, costumbres de los visitantes y aunque no es un proceso de colonización, es un proceso al que se tiene que enfrentar dada las exigencias de los turistas que los vistan atraídos por el patrimonio natural y cultural del que son poseedores. El turismo promueve que el territorio se visualice como un mercado, en donde se ofertan productos y servicios. Desde la lógica del capital, hablar de una reconfiguración o reorganización del territorio, en este caso a partir de la actividad turística, nos sugiere también que en el mundo moderno el territorio es cada vez más una fabricación, un producto que, insistiendo en el tema, se puede ofertar dentro del mercado turístico a partir de su contenido natural y cultural (Zuñiga, 2014).


Estudiar la región desde el ámbito cultural, implica entonces incorporar el concepto de cultura que “se entiende como la forma en que los sujetos ven, juzgan la realidad y actúan en consecuencia, y como sus conductas inciden sobre los procesos de desarrollo en un territorio” (Collin, 2010:5) Sin embargo, desde los modelos de turismo (convencional y alternativo) Se ha acotado el termino cultura sólo a las manifestaciones culturales de una determinada sociedad que por sí mismas se vuelven atractivas para otras sociedades que son distintas. Así por ejemplo, la comida, el vestido, los usos, costumbres y hasta el patrimonio edificado, ya sea religioso o civil son considerados motivadores del viaje. Incluso, se suele incorporar el concepto de turismo cultural, normalmente referido al término de patrimonio edificado. Está claro que por cultura “no se agota a lo monumental o artístico de excelencia” (Muñoz de Escalona, 2011:21).


En el turismo se han estudiado a procesos de aculturación y transculturación (Saldivar, 2003) referentes a las influencias culturales en las comunidades. Otros conceptos más actuales que retoma el turismo especializado son los que promueven respeto a las comunidades anfitrionas “Respetar la autenticidad sociocultural de las comunidades anfitrionas, conservar sus activos culturales arquitectónicos y vivo y sus valores tradicionales, y contribuir al entendimiento y a la tolerancia interculturales” (UNWTO, 2007) e incorpora un concepto más a la reflexión: la interculturalidad.


En este contexto y frente a nuevas posibilidades del desarrollo regional/local pero en el marco de una realidad: el modelo neoliberal en donde se dejó de observar la región y se volcó a observar lo local, así como el retiro del Estado como principal agente de desarrollo, para dar paso al mercado como protagonista (Ramírez, 2008) Para Blanca Rebeca lo local es lo regional; un grupo de mujeres indígenas nahuas4 con problemas de exclusión pero con la intención de buscar otras oportunidades para vivir mejor, inician una incursión en un proyecto que a continuación se expone como un ejemplo de desarrollo local endógeno tomando como referencia a Boissier que define el desarrollo local como un proceso que parte del territorio y el desarrollo endógeno significa la formación de un proceso emprendedor e innovador (Boisier, 2001).


Dada las condiciones del campo en 1985, en donde no representaba una actividad bien remunerada para sus esposos como proveedores de la casa se ven obligadas a buscar otras formas de diversificar su actividad. Empiezan por lo que sabían hacer: Artesanias. Con el apoyo de estudiantes de Servicio Social de la Universidad Autónoma Metropolitana, se inicia la organización de las mujeres en la comunidad de San Andrés Tzicuilan formando un grupo para comercializar a precios justos las artesanías, iniciaron 3 mujeres, y se fueron integrando más llegando a ser treinta. Conformaron un comité para vender artesanías en las universidades, posteriormente se sumaron otras comunidades. En 1986 se integraron a la Cooperativa Tosepan Titataniske,5 como una comisión regional de artesana, de la que algunas siguen siendo socias. Continuaron su labor de convocatoria a pesar de los prejuicios de sus familiares y de la comunidad que no veía con “buenos ojos” que las mujeres tuvieran que salir de sus casas para reunirse. Realizaron reuniones en sus comunidades cada mes, logrando reunir alrededor de 300 mujeres artesanas en 9 comunidades de tres Municipios de la Sierra Norte.


No es hasta 1992, que deciden conformar su propia organización con el nombre Masehual Siuamej Mosenyolchicauani, que significa mujeres indígenas unidas que se apoyan, esta organización logra integrar a 200 mujeres indígenas de seis comunidades de este Municipio de Cuetzalan Puebla. Estas son Xiloxochico, Cuauhtamazaco, Pepexta, San Miguel Tzinacapan, San Andrés Tzicuilan y Chicueyaco. Los principales proyectos que realizan son los relacionados al bienestar, la educación, capacitación y proyectos o productivos.


La figura legal que las agrupa les permite que una asamblea general sea la máxima autoridad de la organización, en ella se toman las principales decisiones, se realiza una vez al año y deben participar todas sus socias, es una instancia de información, evaluación y planeación. Cada grupo nombra a su consejera y la asamblea la ratifica, su periodo dura dos años. Este proceso tuvo siempre un acompañamiento como ya se ha comentado y asumen compromisos conjuntos con otras organizaciones, Saquet refiere dentro del desarrollo local que “la formación de las redes de circulación y de comunicación contribuye directamente a la formación de los territorios, tanto en las relaciones internas como externas. Los territorios resultan del proceso de construcción histórica del y en el espacio” (Saquet, 2015:37). El principal acompañamiento fue de s mujeres profesionistas que hoy integran el Centro de Asesoría y Desarrollo entre mujeres CADEM A. C. Los logros que las socias enuncian son:

 Su formación primaria básica de leer y escribir ya que asistieron a la escuela y su organización les dio la oportunidad de que la organización fuera su escuela. En ella se han formado
 Una vez desarrollada sus capacidades empezaron a enseñar a sus compañeras a leer y escribir.
 Trasmitieron la experiencia en bordados y tejido en telar de las más experimentadas para ayudaran a otras a mejorar sus productos.
 INEA apoyó para la capacitación de corte y confección para realizar un buen acabado de sus prendas y diversificar nuestra producción.
 Capacitamos en contabilidad sencilla para tener un control del dinero de sus ventas.
 Aportaron cooperaciones económicas, para gastos de comercialización y compra de materia prima.
 En el año de 1990, lograron el apoyo de una Agencia de Cooperación (CILCA Internacional), en la que desarrollamos, huertos familiares, granjas demostrativas de cerdos de engorda y de aves de engorda y gallinas ponedoras, 2 molinos de nixtamal y 1 tortillería; además de un fondo para la comercialización de sus productos; así como un proyecto de mejoramiento a la vivienda.

La capacitación recibida a través de talleres, les ayudó a reflexionar sobre su problemática como mujeres indígenas: Derechos a la salud, equidad de género, medio ambiente, procesos organizativos que abarcaba la organización interna, estructura y reglamento, liderazgo. El desarrollo autónomo de un territorio es una interpretación de desarrollo con una visión territorial que se apoya en la idea de que cada comunidad local se ha ido formando históricamente en función de las relaciones y vínculos de intereses de sus grupos sociales (Vázquez Barquero, 2007 ) que hasta el momento es evidente en el desarrollo de la organización. Se resalta la realización de talleres de análisis para recuperar la sabiduría de sus abuelos en agricultura orgánica, conservación y cuidado de la naturaleza. Eran conscientes de que la organización no tenía la capacidad de hacer todo solo con recursos propios, por lo que fueron beneficiarias de subsidios.

Se capacitan en temas de derechos humanos en las seis comunidades de la organización con apoyo del Instituto Nacional Indigenista (INI), ahora Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos indígenas (CDI). Convocaron a nuevas organizaciones de mujeres y a otras instituciones de la región a participar en una red contra la violencia doméstica. Son socias fundadoras de la Casa de la Mujer Indígena (CAMI), espacio que actualmente coordinan dos de sus compañeras, con representantes de otras organizaciones. En este espacio se brindan apoyo legal y emocional a las mujeres que sufren violencia doméstica. Forman parte de la Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas (CONAMI) y desde este espacio hacen talleres comunitarios para fortalecer el reconocimiento de sus derechos indígenas. El turismo en Cuetzalan inicia su desarrollo en 1998 con el proyecto Sierra Mágica de la Secretaría de Turismo del Estado. En el año 2002 se forma el consejo del juzgado indígena del cual la organización es parte, con la intención de fortalecerlo, y apoyar para que funcione y se respete su derecho a la aplicación de la justicia indígena. Su misión y visión como organización es:


- Misión


Nosotras a través de la organización de mujeres indígenas, nos proponemos contribuir al desarrollo de las comunidades, luchando, defendiendo y valorando nuestra cultura y como mujeres, capacitarnos para resolver nuestras necesidades y las de nuestras familias, logrando mejores condiciones de vida entre todas y todos.

 

- Visión


Ser una organización autónoma, fortalecida, capacitada y reconocida por su experiencia y una conciencia de identidad y valores culturales y de respeto a la naturaleza, conservando y difundiendo los conocimientos ancestrales y practicando las técnicas tradicionales y el arte indígena, con más socias comprometidas y leales a la organización.

Se asumen como mujeres emprendedoras a empresarias exitosas que con el compromiso, la formación capacitación, la necesidad de tener recursos económicos propios, generar empleos, la preocupación de aminorar la migración de la gente, el querer transmitir y conservar su cultura, el cuidado de la naturaleza, el creer en ellas mismas las llevó ese año a construir un hotel que lleva el nombre de Taselotzin 6.


Se percataron de que en Cuetzalan había pocas opciones para recibir a los turistas, pues solo había dos o tres hoteles, y fue la oportunidad para realizar su propuesta pensando en ofrecer algo alternativo. La idea no fue fácil, todas tenían temor a endeudarse pero continuaron. La esta idea les llevó tiempo concretarla. Después de platicar con las compañeras en las reuniones de cada comunidad, en las reuniones de consejo y finalmente tomar la decisión. De las 200 mujeres que conformaban la organización, sólo participaron 45socias, quienes contribuyeron con cooperaciones y su mano de obra. El proyecto y lo presentaron al INI7 quienes les consiguió el recurso a través del Programa Mundial de Alimentos. También apoyó Fondo Nacional de Empresas en Solidaridad -FONAES – del cual recibieron recursos que empezaron a pagar a partir del año 2000. En 1997, inicia el funcionamiento de su hotel, que tuvo sus primeros huéspedes siete días después de su inauguración. Su cupo completo lo tuvo el cuatro de octubre de ese mismo año.


Otros organismos que se sumaron a su proceso empresarial fueron el Politécnico Nacional, Secretaría de Turismo Estatal. En el año 2000 ganaron el premio de Empresas Exitosas Liderada por Mujeres en Latinoamérica. Para el 2011 construyeron dos cabañas con tina de hidromasaje habiendo recibido un apoyo no recuperable de la Secretaría de desarrollo Rural. La organización refiere como logro el ser socias fundadoras de dos redes. A nivel Nacional de la red indígena de turismo de México RITA y a nivel estatal de la Red Huitziki Tijit (camino del colibrí), que les ayuda a impulsar la promoción y difusión para sus productos de medicina tradicional y artesanal que compaginan con el turismo. Generan empleos directos a 12 familias. La misión y visión en el hotel son:


- Misión


Somos una organización emprendedora de mujeres indígenas nahuas, vivimos en Cuetzalan, Sierra Norte de Puebla. Trabajamos en conjunto y con responsabilidad en el proyecto de un hotel ecoturístico, con el toque especial según nuestras raíces, costumbres y tradiciones. Ofrecemos a nuestros huéspedes calidad en el servicio, en restaurante, medicina tradicional, temazcal, masaje y arte indígena de la región. Promoviendo y difundiendo la conservación del medio ambiente, bajo criterios de sustentabilidad para mejor calidad de vida de nuestras familias y nuestra comunidad.

 

- Visión


Ser reconocida a nivel nacional internacional como el mejor hotel eco turístico administrado por mujeres indígenas nahuas en la región de la sierra norte de puebla. Ampliando el hotel Taselotzin en habitaciones y trabajando con otros proyectos de hoteles ecoturísticos en el municipio de Cuetzalan. Con un mayor número de socias comprometidas y leales con la organización.


Actualmente tiene una capacidad de alojamiento para 68 personas, cuenta con diez habitaciones tipo cabaña con capacidad de dos a cinco personas por habitación, dos habitaciones con tina de hidromasaje y chimenea, con capacidad para cuatro personas c/u; y dos albergues con capacidad de diez personas cada uno, las habitaciones cuentan con camas matrimoniales e individuales, sábanas y toallas bordadas con un toque artesanal, colchas de telar de cintura; servicio de agua caliente las 24 hrs. y sanitarios; no cuentan con televisión en ninguna de las habitaciones ya que como hotel indígena pretende que el huésped descanse y disfrute de la naturaleza, alejándose de la cotidianidad que hay en la ciudad .Lo anterior da cuenta de lo que es el desarrollo local/endógeno con las caracteritsicas que refieren diferentes autores. La actividad empresarial es evidente y la sostenibilidad de su actividad en el tiempo desde sus inicios también. Las mujeres lograron superar su condición de probreza a partir de trabajo colaborativo, resaltando sus usos y costumbres, adaptándose al mercado y a la circuntancia del modelo neoliberal, cumpliendo con las normas y el marco regulatorio que se les exige, sin perder de vista su origen e identidad.


5. Comentarios finales.


La historia de México ha heredado estructuras que son vigentes y que coexisten con las nuevas estructuras marcadas principalmente por el neoliberalismo. Las disparidades son evidentes y se ha asumido una consciecia sobre la necesidad de buscar en la naturaleza del territorio otras formas de concebir el desarrollo. Cuetzalan pertenece a la región cultural del Totonacapan, hoy tiene una cofiguración dentro del marco de la división política, pertenece al Estado de Puebla y a la región socioeconómica II dentro del Estado. El turismo no es su única actividad, pues son las activiades primarias como el cultivo del café, la pimienta, maíz, vainilla y frutos y vegetales los que dan el principal sustento. Dentro de este marco se expone el caso de la organización Masehual Siuamej Mosenyolchicauani como ejemplo no sólo de desarrollo local/ endógeno, sino como un territorio superpuesto que ha logrado aprovechar sus posibilidades son perder la identidad de mujeres indígenas.


No se intenta regresar al pasado, sino reconocer las fortaleces que los cambios estructurales han dejado a partir del proceso histórico para entender y comprender otras lógicas de apropiación del territorio: Tener memoria


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